'Torrente' fue el culpable de que este director tuviera que hacerse un tatuaje: "Lo tiene en el culo"
2026-03-17 - 06:03
Juanma Bajo Ulloa estrenó El mal el pasado enero. En total, atrajo a unos tres mil seiscientos espectadores a las salas, lo que hace de ella la película nacional número 24 en recaudación en España. Actualmente, no se conserva en ninguna sala. Pero parece que su relevancia ha sucedido a su paso por cines. Esto ha ocurrido, precisamente, tras la entrevista de Bajo Ulloa en el programa de Iker Jiménez, en la que arremetía contra el sistema de subvenciones del cine español y se consideraba maltratado por no encajar con lo “políticamente correcto”. Tampoco encaja en este patrón Santiago Segura, cuyo Torrente presidente tiene los visos de arrasar en taquilla a partir de este 13 de marzo. Pero hay una coincidencia más vinculada al dinero de sus películas entre Bajo Ulloa y Segura. 'Torrente' vs 'Airbag' En 2020, Santiago Segura participó en el Carrusel Deportivo de la SER, y su presentador quiso confirmar una leyenda urbana. ¿Era cierto que Bajo Ulloa tenía tatuado en el culo “Torrente”? Y el director, guionista, intérprete y creador de Torrente dijo que sí. Corrían los años noventa, Bajo Ulloa disfrutaba de su mejor década como cineasta y Santiago Segura estaba dispuesto a debutar como director. Ambos se conocían debido a que Segura era una presencia habitual como actor. Por aquel entonces, Segura filmaba su primera película, Torrente, y Bajo Ulloa, la comedia Airbag. En una de las pausas, Bajo Ulloa, Segura y Pablo Carbonell quedaron para cenar. Como cuenta Segura, los dos directores “se vinieron arriba” y comenzó un cruce de afirmaciones de que “la mía era la mejor” de ambas películas en proceso de rodaje. Caballerosa y torrentianamente, ambos hicieron una apuesta que Carbonell, como padrino, firmó en una servilleta: un tatuaje. Tras Segura sugerir una cena para todo el equipo de la película que más recaudaba a cargo del director contrario, Bajo Ulloa lo descartó porque “aquello era una mariconada”. Así, convinieron en que el cineasta con menor taquilla se tatuaría el título de la contraria. Torrente arrasó en salas ante la desconfianza de Segura, que esa misma noche se acostó planteándose si tatuarse Airbag de golpe o “Air en un cachete y Bag en el otro”, como dijo ante los micrófonos de la Ser. Cuando Torrente reventó las salas, Segura le dijo a Bajo Ulloa que no era necesario que se tatuase nada, pero el vasco cumplió con su palabra. Eso sí, con alguna libertad: se tatuó Torrente pese a que el título de la película es Torrente, el brazo tonto de la ley.