'Torrente presidente', spoiler absoluto: todos los cameos de la película, explicados
2026-03-14 - 22:43
Desde el titular les advertimos que este artículo está cuajado despoilers, de modo que, sin voluntad de destripar el film -pero sí agradeciendo el clic y retándoles a quedarse-, les dejamos a su suerte. Torrente presidente es un absoluto desbarre de cameos y apariciones especiales, tantos que es imposible encontrarlos todos. Santiago Segura se ha cuidado mucho de que nada se supiera del film y lo ha conseguido con una campaña promocional constante pero, a la vez, inaudita a la hora de guardar los secretos de la historia. No insistiremos en el habitual equipo de tecnócratas del bar de abajo de Torrente, sino en una serie de apariciones especiales del mundo de la actualidad televisiva que demuestran que Santiago Segura está totalmente conectado a los platós. El reciente premio Planeta y colaborador de El Hormiguero, Juan del Val, es una de las importantes mentes pensantes de Nox, y el paso de Torrente por los platós televisivos da para abundante cameo de colaboradores, desde Cristina Pardo a la periodista del corazón Pilar Vidal, Ana Rosa Quintana como ella misma y el propio Pablo Motos junto a Trancas y Barrancas. Lo mismo con Gonzalo Miró y Marta Flich, Lucía Etxebarría, Jordi Évole y... Mariano Rajoy, al que Segura ha convencido para un memorable “trolleo”. La lista sigue con personalidades de todos los ámbitos, como Brianeitor haciendo las veces de Echenique; Leo Harlem como un admirador, amigo, esclavo y siervo, o Willy Bárcenas como uno de los principales asesores de Nox. Seguimos: Josele Román como una madre provocante, DJ Nano como un macarra de la noche, el Dandy de Barcelona como un moderado adalid de la libertad y dos iconos de la masculinidad post-torrentiana y televisiva, los señores del “mansplaining” Mariano Peña (Aída) y Jordi Sánchez (Aquí no hayquien viva). No sabemos si el de Carlos Herrera es un cameo o un papel hecho y derecho, como tampoco el de la presentadora Susi Caramelo, incapaces de meter en vereda al expolicía. Torrente presidente tiene mucho de homenaje a la saga, y por eso aparecen sucesivamente los coprotagonistas de las secuelas anteriores. No citemos al memorable Cuco de Gabino Diego, pues su recuperado papel de “sidekick” oficial de Torrente es extenso, pero sí a Kiko Rivera, Jesulín de Ubrique, Javier Cámara (vía, con perdón, cámara de móvil), un escondidísimo Javier Gutiérrez y un papel especialmente afectuoso para la Amparito de Neus Asensi, habitantes todos ellos del inframundo torrentiano. Y ¡ojo! Esther Cañadas, cuyo flashback a la segunda parte adquiere tintes dignos de Proust. Sabedor de que la muerte del macaco José Alberto fue traumática, Santiago Segura ha dejado para el final la aparición de José Luis Moreno, lo mismo que la de El Gran Wyoming. Aunque la era televisiva de Sálvame ya no es lo que era, Santiago Segura no ha podido evitar recuperar figuras como Mari Cielo Pajares como una prodigiosa estadista, Yola Berrocal como una periodista avezada y Silvia Superstar de Killer Barbis, porque dentro del actor y director habita un punkie de la serie B. Omar Montes tiene un papel destacado y las hijas de Segura hacen el contrapeso emocional, aunque el director tampoco tiene problemas en poner en evidencia a Calma y Sirena. La saga Torrente casi siempre ha homenajeado grandes géneros norteamericanos, y la presencia de Alec Baldwin como villano en la cuarta entrega así lo demuestra. Y por eso mismo el actor reaparece en la saga en otro papel, el de presidente Donald Trump, retomando el papel que clavó en la primera legislatura del republicano. Pero en Torrente presidente se confirma lo que era un run-run insistente desde hace semanas, y es la presencia como gran villano de Kevin Spacey, que aprovecha la ocasión para marcarse uno de sus habituales discursos en clave doctor Gang. No nos olvidamos de otro político de alto nivel, el liberal argentino Javier Milei, que adquiere los rasgos de Carlos Latre. El presidente Pedro Sánchez, o perdón Vilches, merece un párrafo aparte. Porque en una cruzada de cables memorable Segura ha convocado a uno de los cruzados del otro espectro ideológico, Bertín Osborne, para imitar la fachada antifachas del socialista, reservándose una de las grandes risas de la película. No nos olvidamos de que ahí anda Florentino Fernández como Patxi López para hacer las veces de “Smithers”, con un parecido inquietante.