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Transportes informó a la UE que la rotura de vías es la segunda mayor alerta de accidentes ferroviarios en España desde 2018

2026-02-02 - 05:25

La rotura de las vías lleva siendo en España el segundo motivo de alerta frente a accidentes ferroviarios desde 2018, de acuerdo con un informe de la Agencia Europea del Ferrocarril (ERA), dependiente de la Comisión Europea y elaborado con información, en el caso español, de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria del Ministerio de Transportes. Según el documento, los problemas en las vías entre los que estaría la causa del accidente Adamuz de acuerdo con la hipótesis dominante, es uno de los principales "precursores" de accidentes ferrovarios en la UE, que más llaman la atención de posibles siniestros, si bien en unos países es más frecuente que en otros. Entre 2018 y 2022, España se situó entre los ocho Estados miembros donde esta advertencia estuvo más presente. En su informe sobre Seguridad Ferroviaria e Interoperabilidad de la UE de 2024, la ERA hace una clasificación de lo que considera "precursores" de accidentes de tren, que define como "eventos que suceden en el ferrocarril incluso si no tienen consecuencias dañinas", dado que afirma que "los accidenes ferroviaros son raros" en la UE. "Precursores de accidentes son incidentes que, en otras circunstancias, podrían conducir a un accidente", explica la ERA sobre una serie de eventos entre los que figuran dos relacionados con las vías, la deformación y la rotura, y sobre una acumulación de acontecimientos que recuerdan trágicamente a Adamuz, donde al descarrilamiento del Iryo, debido en principio a un problema en la vía, se sumó que un tren Alvia pasaba en la vía adayacente en sentido contrario y con cuya cabecera colisionaron los tres últimos vagones del tren descarrilado. Los más destacables son la rotura de ruedas y ejes [de los trenes], fallos en la señalización, señales pasadas en peligro, alteraciones en las vías (por curvatura o dilatación) y vías rotas, que es la que estaría en el origen del accidente de Adamuz, de acuerdo con el informe preliminar la de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), cuyo presidente, Iñaki Barrón, apunta más concretamente a un fallo en la soldadura entre dos tramos de vía. Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, mantuvo la semana pasada en el Senado que el origen del siniestro pudo estar "vinculado a un defecto de la soldadura o en el carril o una combinación entre la soldadura y la composición del carril", e insistió en una idea que ya había planteado días antes, que la rotura de carril es un problema recurrente de las redes ferroviarias europeas", por lo que "es una preocupación, obviamente". Más de 11.000 avisos cada año en la UE Esto es algo que corrobora la ERA en su informe de 2024, elaborado a partir de datos que le facilita cada país de la UE. Además, cada país envía expertos a este organismo. Entre la plantilla del Ministerio de Transportes, la ingeniera de Caminos, Canales y Puertos Paloma Iribas preside desde marzo de 2024 la junta directiva de esta organización europea, que en su informe señala que cada año entre 2018 y 2022 se han registraron en la UE más de 11.500 precursores de accidentes. En términos generales -y sin desagregar por países- los más frecuentes son los que tienen que ver con el estado de las vías más que con fallos en los trenes y, dentro de estos, las deformaciones de las vías por encima de las vías rotas, que es el segundo principal avisador de posibles accidentes. España sigue este mismo patrón, con la deformación de las vías como principal precursor, seguido, entre 2018 y 2022, de la rotura de vías, de acuerdo a información facilitada a la ERA por la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. En tercer lugar en España aparece el precursor "paso de señales en peligro" y que tiene que ver con los eventos en los que un tren circula al margen de los movimientos que tiene autorizados, algo que ha mitigado en buena medida la introducción de sistemas de seguridad cada vez más sofisticados como el ERTMS, cuya ausencia se relacionó con el exceso de velocidad en el accidente de Angrois de 2013 y que aún se está terminando de instalar en la línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla, que funciona con un sistema previo, LZB. A pesar de ello, este es un indicador en el que España sale especialmente bien parada en el informe de la ERA, que indica que más del 90% de las redes ferroviarias de Alemania, España, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Rumanía están equipadas con sistemas que "ofrecen el nivel más elevado de protección", lo que incluye avisos, para automática y supervisión continua de la velocidad de los trenes. Solo por detrás del avión en menor número de muertos Al hilo del temor a viajar en tren en las últimas semanas después del grave accidente de Adamuz y los descarrilamientos en Rodalíes, pero tambien de las continuas incidencias en otras líneas de Alta Velocidad que han llevado a Adif a ralentizar la circulación, el informe de ERA lanzaba en 2024 un mensaje preventivo de tranquilidad porque, comparado con otros medios de transportes, constata que los accidentes de tren son minoritarios, solo por encima de los del avión. Comparando las muertes de pasajeros y conductores por los distintos modos de transporte entre 2012 y 2021 en la UE, el documento arroja que hubo 2.603 fallecidos en accidente de coche por cada mil millones de pasajeros por kilómetro, 0,228 en el caso de pasajeros de autobús, 0,077 de tren y, por último, 0,065 de avión. En el caso del tren, la cifra tiene en cuenta solo pasajeros, no conductores, en este caso, maquinistas, que el 18 y el 20 de enero vieron cómo dos de ssu compañeros fallecían en Adamuz y en el descarrilamento de Rodalies a la altura de Gelida, colmando el vaso de su paciencia después de meses advirtiendo del mal estado de las vías. En este caso, el último informe sobre seguridad de la ERA refleja un ligero aumento del número de maquinistas fallecidos y heridos graves en accidentes ferroviarios en la UE entre 2010 y 2022., desde hace 25 años, cuando 90 maquinistas resultaron heridos graves y murieron 44. En 2020 hubo 44 conductores gravemente heridos y 31 fallecidos; en 2021, 33 y 25 respectivamente, y en 2022 crecieron los heridos -41- y descendió la cifra de fallecidos, a 24.

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