Tres años después, esta miniserie de 6 episodios sigue siendo una de las joyas de la corona de Apple TV
2026-02-04 - 06:15
Apple TV ha logrado posicionarse como un referente indiscutible en la ciencia ficción gracias a títulos como Separación, Fundación o esa maravilla que ha visto la luz recientemente y que responde al título de Pluribus. Pero en el terreno del drama criminal también presenta un título llamado a ser un imprescindible para todo seriéfilo que se precie: Encerrado con el diablo. Esta producción no solo se suma a la fiebre del true crime, sino que se desmarca como un examen psicológico aterrador sobre la naturaleza de los asesinos en serie, logrando en apenas seis episodios una tensión que muchas producciones no alcanzan en temporadas completas. La ficción, creada por el escritor Dennis Lehane, se basa en la historia real de Jimmy Keene, interpretado por Taron Egerton. Keene, una antigua promesa del fútbol americano cuya carrera se truncó, termina convertido en traficante, pero tras ser detenido, es condenado a diez años de prisión. Sin posibilidad de libertad condicional, el FBI le ofrece un trato sin precedentes: infiltrarse en una prisión de máxima seguridad para obtener una confesión de Larry Hall, un violador y presunto asesino convicto de al menos 14 mujeres. El peso dramático de la serie recae en el duelo interpretativo entre Egerton y Paul Walter Hauser. Mientras que Egerton se aleja de papeles como el de Kingsman para encarnar a un personaje ambiguo, Hauser entrega una de las actuaciones más escalofriantes de la televisión contemporánea. Al presentar a Hall con una actitud infantil y casi dócil, el actor logra que su falta de empatía y su brutalidad despreocupada resulten aún más repulsivas. La serie también destaca por mostrar todos los entresijos de una operación federal, exponiendo las fricciones constantes entre el FBI y las autoridades locales. A través del personaje del detective Brian Miller, interpretado por Greg Kinnear, el espectador es testigo de cómo las investigaciones burocráticas pueden obstaculizar la búsqueda de la verdad. Este enfoque coral lleva a la producción a un nivel que va más allá del simple drama carcelario. Otro valor añadido a la serie es la participación del fallecido Ray Liotta en uno de sus últimos papeles. El protagonista de Uno de los nuestros interpreta a "Big Jim", el padre de Keene, un ex delincuente que proyectó sus propias sombras sobre su hijo. La relación entre ambos sirve como un análisis conmovedor sobre la masculinidad tóxica y los ciclos de redención fallida. Encerrado con el diablo se consolida así como una de las piezas más relevantes del catálogo de Apple TV+. Al analizar la banalidad del mal y el deseo de control impredecible de sujetos como Hall, la miniserie plantea preguntas incómodas sobre los monstruos que caminan entre nosotros. Con un ritmo impecable y una narrativa que huye de los clichés del género, esta obra del autor de Mystic River y Shutter Island es una cita ineludible para los amantes de las miniseries.