Trump amplía el plazo y sube la bolsa
2026-03-24 - 05:20
Ha sido un alivio global. Nada más anunciar la ampliación del ultimátum han subido las bolsas y ha bajado el petróleo. Y seguro que la iniciativa también sirve para el CV del próximo Nobel de la Paz a Trump. El alivio ha sido inmenso. Aparte de por los precios, por los precios, que ya están en pleno delirio. Y luego todo lo demás. Hay que descontar que siendo Trump tan gran negociante seguro que ha movido sus acciones y las de sus satélites y allegados para sacar una buena tajada del giro de guion. No hace tanto tiempo amasar dinero desde la presidencia hubiera sido presunta corrupción, pero ya estamos en la nueva era y nos hemos adaptado a que el primer objetivo del mando es aumentar la fortuna personal. Eso ya se ha amortizado, es la ideología, la esencia de la época. Por nuestra propia salud mental y económica (es lo mismo) es mejor que pensemos que Trump está sano y en sus cabales, y que, aunque sea de forma intermitente, atiende a los informes que le proporcionan sus servicios de inteligencia (si es que no los ha desmantelado colocando acólitos sin experiencia, como Jor Kent, que dimitió hace unos días). Por nuestra salud mental como súbditos remotísimos mejor pensar que aparte de hacer negocios personales y reaccionar dando coletazos billonarios, el jefe máximo está en forma. El Tesoro de USA también habrá respirado ante estos cinco días de auténtica fiesta nacional y mundial pues Trump ha pedido 200 billones de dólares para seguir con el bombardeo. La pieza suelta, peligrosísima, es Netanyahu, que va a seguir a lo suyo, esperemos que al menos lo sujeten durante esta pausa y no la vuele como el yacimiento de gas. La otra pieza desquiciante, los ayatolás y sus esbirros, han obtenido un triunfo dentro de la derrota, pero ellos también necesitan parar. Lo más lógico es que el aplazamiento sirva para acaparar víveres, gasolina y otras especias, y para comprar urea y todo lo necesario para el campo y la ganadería. Si queda. Este cataclismo pilla a España con su principal recurso industrial de defensa, Indra, en un barullo interno entre el presidente, nombrado por el sanchismo hace un año, y el propio sanchismo, que ahora quiere desalojarlo. Una situación antiideal en pleno fragor de mil batallas. Las disfunciones sanchistas parecen emular a las del propio Trump, pero en otra dimensión. Y el submarino Isaac Peral recién fletado tiene que volver a dique seco a reparar sus fallos, lo que también impacta en las emociones patrias de lo que fue un imperio marítimo, aunque sin llegar al shock de la Armada Invencible o al de los barcos sin honra y sin barcos de cuando más se perdió en Cuba. Pero duele. La gestión del submarino, dados los retrasos, es transversal, de varios gobiernos. Al menos somos refugio turístico. De la Unión Europea el mayor avance es que va a poner a disposición de la ciudadanía su suite ofimática de código abierto, que no tiene los recursos de Microsoft o de Google pero por algo se empieza: office.eu. Lógicamente aún no funciona. Las versiones de Trump y de Irán sobre las conversaciones no coinciden pero la situación es tan caótica que de alguna manera tendrán que rebajar la tensión bélica: sólo hay que atender a lo que ha dicho el director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol: que la situación es "muy grave", más grave que las crisis de 1973 y 1979, y que la crisis actual equivale a "dos crisis del petróleo y un colapso del gas juntos". Al menos Trump ha rebajado unos días la angustia mundial. Tal como estamos no es poco.