TheSpaineTime

Trump choca con Netanyahu sobre la opción de poner 'botas en el terreno' para derribar al régimen iraní

2026-03-21 - 07:00

La guerra en Oriente Próximo escala y parece que Estados Unidos e Israel buscan cómo pasar a la siguiente fase, pero lo hacen con dudas. Este viernes el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, admitió "un componente terrestre" en el conflicto, lo que se podría traducir en tropas sobre el terreno; y esa opción está también sobre la mesa de Donald Trump, aunque con titubeos por su parte. El jueves primero no cerro la puerta a esa vía, aunque minutos después aclaró que no estaba en sus planes. En todo caso, ¿se puede ver la opción de poner 'botas sobre el terreno' como la siguiente fase de la guerra? Tel Aviv insiste en que no ha arrastrado a Washington a la confrontación. "¿Alguien realmente cree que le puede decir al presidente Trump lo que hacer? Siempre toma sus decisiones en base a lo que piensa que es bueno para Estados Unidos y para las futuras generaciones", explicó Netanyahu. Mientras, en la Casa Blanca apuntan a una petición: que Israel deje de atacar instalaciones energéticas en Teherán. Aun así, la desescalada que piden por ejemplo los países europeos no parece cercana. Sobre el próximo capítulo y las tropas sobre el terreno, el Almirante retirado de la Armada, Juan Rodríguez Garat, explica a 20minutos que hay muchos matices. "Es posible desplegar unidades de operaciones especiales, acostumbradas a actuar tras las líneas enemigas. Es posible, aunque mucho más difícil, alguna intervención aislada en alguna isla de la zona del Golfo. Una invasión no. Aunque Trump quisiera ni siquiera ha desplegado las tropas necesarias, y es un proceso que tardaría al menos tres meses", desarrolla, en lo que ve un camino que, para hacerse, tendría que haberse iniciado ya hace tiempo, incluso antes de los primeros ataques. Por su parte, el politólogo iraní Daniel Bashandeh también lo ve difícil, incluso contando con el hecho de que Trump no desplegaría per se soldados estadounidenses, sino que recurriría a tropas de los aliados en el Golfo o incluso milicias kurdas. Para Bashandeh los mensajes que se puedan dar en este sentido "son parte de una estrategia militar" toda vez que EEUU e Israel "dicen que controlan el espacio aéreo". Pero no considera que puedan ir mucho más allá: "Una operación terrestre es muy arriesgada", si acaso podrían, dice, apostar por algo más quirúrgico en la costa del Golfo "para proteger el Estrecho de Ormuz". "Pero no estoy nada seguro", añade el analista, para quien hay que tener en cuenta el hecho de que una operación terrestre "sería un riesgo muy grande" porque la Casa Blanca se juega "que puedan morir" soldados estadounidenses. "Eso es un gran problema para Trump", sentencia Bashandeh, que asume, eso sí, que nada está escrito en esta guerra y tiene claro que nadie sabe qué tienen en mente Trump y Netanyahu para la siguiente fase del conflicto, toda vez que la desescalada no parece (al menos por ahora) una opción. En esa línea va también Daniel Gil, analista en The Political Room. No le ve ningún sentido a la vía terrestre. "Llevar tropas sobre el terreno a Irán es descabellado, descabellado bien sea para tomar partes de la costa para garantizar el flujo en el estrecho de Ormuz, bien sea para tratar de generar inestabilidad suficiente como para cambiar al régimen, o bien sea para hacerse con una operación para hacerse con el uranio enriquecido", comenta a este medio. Preparar una guerra total lleva meses Al mismo tiempo asume que la situación para Estados Unidos es compleja, porque o Trump acepta el momento actual "como un impase" o da marcha atrás para "poder vender como una victoria" la caída del ayatolá Jamenei, sostiene Gil. "El régimen iraní ha demostrado capacidad de resistencia, ha demostrado un poder institucional fuerte y que las autoridades siguen teniendo el completo control de las infraestructuras civiles, de las infraestructuras militares y sobre todo del aparato de seguridad. Y no se están produciendo brechas ni fisuras como se intenta vender desde Washington". Por eso una operación terrestre tendría, esgrime el analista, poco sentido teniendo en cuenta dónde está la guerra ahora mismo; y ahí otro movimiento más descabellado, matiza, que es tratar de implicar los kurdos en un posible giro sobre el terreno. "Los kurdos no son un ente homogéneo, es decir, su implicación provocaría quizá una intervención también turca, por otro lado. ¿Por qué se iban a unir el resto de iraníes a una revuelta violenta liderada por los kurdos? Es una cosa profundamente absurda". Trump se encuentra entonces en una posición muy complicada, en una dicotomía clara, según Daniel Gil. "O te retiras, porque ya todo lo que has podido conseguir ya lo has conseguido, o tienes que plantear el envío de tropas sobre el terreno, que no te garantiza para nada cumplir tus objetivos, porque la operación para sacar el uranio sería una operación de las más complejas de la historia técnicamente", explica. Igual que Garat, Gil considera que los tiempos ya han jugado en contra de EEUU para una operación con 'botas sobre el terreno', con el componente -o la excusa ya mencionada- del uranio. "La operación para incautar el uranio iraní no es para nada sencilla y está repleta de riesgos, aunque Estados Unidos tiene divisiones y tiene capacidad para operar en el subsuelo", asume el analista. "Pero preparar una guerra total lleva meses, e Irán es un país, además, muy montañoso, distintas etnias, una infraestructura de seguridad y militar bajo el control completo de las autoridades", sentenció, por lo que la foto completa para escalar en ese sentido juega en contra de Washington y Tel Aviv.

Share this post: