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Trump dice que "la gran ola de ataques" sobre Irán "está a punto de llegar" y no descarta enviar tropas

2026-03-02 - 20:33

El conflicto en Oriente Próximo desatado desde el pasado sábado parece escalar cada día más. Después de que este lunes Israel lanzara una nueva oleada de ataques aéreos contra "el corazón de Teherán" y el régimen iraní, por su parte, asegurara haber lanzado un ataque contra la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha doblegado sus amenazas y ha asegurado este lunes que la "gran ola" de ataques contra Irán aún "está por llegar". El mandatario ha pedido incluso por ello a los ciudadanos iraníes que se queden en sus casas. "No va a ser seguro estar fuera", ha llegado a expresar el líder de la Casa Blanca, quien ha reiterado que el conflicto puede alargarse unas "cuatro o cinco semanas". En la misma línea, desde el Pentágono han reconocido este lunes que atacar todos los objetivos de Irán "llevará algo de tiempo" y, aunque han negado tener tropas sobre el terreno en Irán, han abierto la puerta a que se pueda producir un futuro despliegue sobre el país. "Los estamos destrozando". Así ha resumido Trump este lunes en una entrevista con la CNN la operación Furia Épica lanzada el pasado sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán en una ofensiva sorpresa, un ataque que deja ya, según las cifras de la Media Luna Roja, más de 555 muertos, entre ellos el ayatolá Alí Jamenei. Este lunes, además, se ha conocido que la propia mujer del exlíder del régimen iraní, Mansureh Joyasteh Bagerzadeh, y una de sus nietas de 14 meses también murieron en la ofensiva. El presidente estadounidense ha insistido en que las Fuerzas Armadas estadounidenses "están machacando" a los iraníes y ha considerado que la operación va "muy bien". "Tenemos el mejor ejército del mundo y lo estamos utilizando. Ni siquiera hemos empezado a golpearlos con fuerza. La gran oleada ni siquiera ha ocurrido. La grande llegará pronto", ha amenazado. El presidente de Estados Unidos ha vuelto a pronunciarse sobre la duración de esta nueva guerra, asegurando que durará el tiempo que sea necesario aunque, como ya adelantó este domingo, el escenario que manejan es que se alargue "entre cuatro o cinco semanas". "Sea cual sea el tiempo, está bien, lo que sea necesario, siempre lo haremos y lo hemos hecho desde el principio. Proyectábamos entre cuatro y cinco semanas, pero tenemos capacidad para ir mucho más allá de eso", ha declarado este lunes durante una entrega de medallas en la Casa Blanca. "Calculábamos dos semanas para acabar con el liderazgo del régimen, y se logró en una hora", ha celebrado Trump, quien ha incidido en que los objetivos de Washington en esta operación pasan por destruir el arsenal de Irán y su capacidad de desarrollar nuevas armas: "Un régimen iraní armado con misiles y bombas atómicas sería una amenaza intolerable para Oriente Medio, pero también para los estadounidenses y nuestro país en sí mismo". En el mismo sentido se expresaban desde el Pentágono un par de horas antes. En rueda de prensa, el secretario de Guerra del país, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, han llegado a afirmar que ésta se trata de la ofensiva "más letal, más compleja y más precisa de la historia". "Esto no es Irak. Esto no es una guerra sin fin. Esto es todo lo contrario. Esta operación es una misión clara, devastadora y decisiva: destruir la amenaza de los misiles, destruir la Armada, nada de armas nucleares", ha revelado Hegseth, quien ha insistido en que tanto Trump como su propio Gabinete "se desvivieron" por conseguir una salida diplomática, pero que Teherán daba largas para "ganar tiempo" con el objetivo de "recargar sus arsenales de misiles". "Tenían un arma convencional apuntándonos a la cabeza mientras trataban de conseguir una bomba nuclear con mentiras", ha detallado en su comparecencia el secretario de Guerra estadounidense. Hegseth también ha negado que su país tenga tropas sobre el terreno en Irán, pero no ha descartado un futuro despliegue en el país como parte de la operación contra la República Islámica. "No", ha respondido tajante al ser preguntado en la rueda de prensa sobre si hay militares estadounidenses en Irán. "Pero no vamos a entrar en detalles sobre lo que haremos o no haremos", ha añadido. Por otro lado, en sintonía con Trump, desde el Pentágono también han incidido en que acabar con todos los objetivos iraníes "llevará algo de tiempo" y han llegado a reconocer, incluso, que se trata de un trabajo "difícil". "No se trata de una misión de la noche a la mañana", ha precisado Caine, quien ha añadido que esperan sufrir "pérdidas adicionales" a los cuatro militares que ya han caído en los combates contra Irán. El último de ellos, de hecho, ha sido confirmado este lunes por el Comando Central del Ejército de Estados Unidos. Tal y como han detallado, se trata de un hombre que resultó herido el sábado en el ataque contra Irán y ha acabado falleciendo dos días después. Los otros tres ya fueron confirmados este domingo por Estados Unidos, aunque tampoco se ha dado a conocer cómo o dónde se produjeron estas bajas. Asimismo, otros cinco han resultado heridos. Israel e Irán lanzan nuevas oleadas de ataques Al margen de las palabras estadounidenses, lo cierto es que la mecha ha seguido prendida en todo Oriente Próximo durante este lunes. A primera hora de la mañana, las fuerzas de Defensa israelíes han informado de una nueva oleada de ataques sobre "el corazón de Teherán". "Decenas de aviones de combate de la Fuerza Aérea han lanzado más de 100 municiones sobre varios cuarteles subterráneos del régimen", ha anunciado el portavoz castrense, Effie Defrin, quien ha insistido en que siguen un plan "sistemático" en estrecha colaboración con los Estados Unidos. Horas más tarde, Israel ha anunciado haber atacado también sedes del Ministerio de Inteligencia iraní y de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria. "La Fuerza Aérea de Israel, dirigida por la Dirección de Inteligencia del Ejército, atacó decenas de sedes del régimen terrorista iraní en el corazón de Teherán", recoge el comunicado de las fuerzas armadas emitido este lunes por la noche. Irán, por su parte, ha lanzado durante la jornada la que es ya la décima oleada de misiles contra Israel desde que estallase el conflicto el pasado sábado. Según señalan medios iraníes, que citan a la Guardia Revolucionaria, uno de estos misiles habría llegado a caer sobre la oficina del primer ministro israelí. Sin embargo, las fuerzas israelíes han asegurado haber repelido la mayor parte de estos ataques y han negado que se hubiera atacado la oficina de Netanyahu. "Esto es completamente falso. Es solo propaganda de la Guardia Revolucionaria", ha afirmado un portavoz del Gobierno hebreo después de confirmar que el primer ministro se encuentra en el país al hilo de varias informaciones que señalaban que se había desplazado hasta Berlín. En Israel, donde las víctimas mortales ascienden ya a diez personas tras el ataque de un misil iraní contra una sinagoga este domingo, este lunes no se han reportado nuevas víctimas, pero lo cierto es que las alarmas antiaéreas han sonado durante toda la jornada en Jerusalén. El Ejército israelí ha llevado a cabo varias intercepciones contra la llegada de misiles, pero no se ha reportado la caída de ningún proyectil. Por otro lado, el conflicto se ha extendido este lunes al Líbano con una serie de ofensivas cruzadas entre Hezbolá, milicia ligada a la Guardia Revolucionara de Irán, e Israel. Tras los ataques del grupo militar durante la madrugada en el norte de Israel, las Fuerzas de Defensa de este país han llegado a atacar como respuesta más de 70 objetivos militares en el sur del Líbano que incluyen, según ha destacado un portavoz del Ejército, almacenamientos de armas, bases de lanzamiento y lanzadores de misiles pertenecientes a la milicia. En total, 52 personas han muerto y otras 154 han resultado heridas. Entre los fallecidos, según Israel, está el jefe de inteligencia de Hezbolá, Hussein Makled. De igual forma, la Yihad islámica ha informado de la muerte de uno de sus comandantes. En el resto de países del golfo Pérsico, la jornada ha seguido caracterizándose por una calma tensa. Catar ha confirmado haber derribado este lunes dos aviones SU-24 procedentes de Irán, siete misiles balísticos y cinco drones, mientras que Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha interceptado nueve misiles balísticos, seis misiles de crucero y 148 drones. Según un recuento publicado este lunes por el canal catarí Al Jazeera, desde el estallido este sábado del conflicto en Emiratos Árabes Unidos ha habido 3 muertos y 58 heridos; en Kuwait, 1 muerto y 32 heridos; en Baréin, 1 muerto y 4 heridos; en Omán, 1 muerto y 5 heridos y en Catar, 16 heridos. Por otro lado, el conflicto ha llegado ya incluso a pisar territorio europeo después de que Chipre -país miembro de la UE- haya confirmado este lunes el impacto durante la madrugada del lunes de varios drones en una base militar británica ubicada en su país. El ataque ha provocado daños materiales leves, según ha precisado el Gobierno chipriota, que ha confirmado que los aparatos fueron lanzados por Hezbolá y que no pudieron ser detectados ni interceptados a tiempo debido a su pequeño tamaño y a la baja altura a la que volaban. Horas después, además, el gobierno chipriota ha confirmado haber neutralizado otros dos drones que se dirigían a esta misma base. Los hechos han desatado las alarmas en la Unión Europea y, mientras Grecia ha confirmado el envío de una fragata y de varios cazas a la zona como medida de apoyo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha pedido ya a la UE estar "preparada para las consecuencias" de una guerra en Oriente Próximo.

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