Tu impresora te ha estado 'delatando' durante 40 años: cada documento lleva una marca invisible que puede rastrearte
2026-03-10 - 09:33
Las impresoras, esos dispositivos situados a un lado de tu mesa, que pasan totalmente desapercibidos, que ya comienzan, en muchos casos a acumular polvo y que, en más de una ocasión te han sido realmente útiles, esconde un gran secreto de privacidad. Durante los últimos 40 años, prácticamente todas las impresoras láser a color del mundo han estado haciendo algo a tus espaldas: marcar cada una de tus páginas con un código secreto. Tu impresora deja una huella digital que permite rastrear el documento directamente hasta el número de serie de tu máquina y el salón de tu casa. Este sistema no es un fallo de seguridad ni un virus, sino una función diseñada a propósito por los grandes fabricantes. Gigantes como Xerox, HP, Canon, Brother y Epson llevan décadas incluyendo este chivato en sus equipos. Lo hacen mediante unos puntos amarillos casi microscópicos, de apenas una décima de milímetro de ancho, distribuidos en un patrón de cuadrícula por todo el papel. Son tan pequeños y su color es tan claro que el ojo humano es incapaz de verlos sobre el blanco del folio, pero están ahí, repitiéndose cientos de veces para que, aunque rompas el papel, siempre quede un mínimo de rastro. Cada vez que imprimes un documento privado, estás dejando tu firma electrónica La historia de estos puntos tiene sus orígenes a mediados de los años 80. En aquel entonces, la tecnología de impresión a color empezó a ser tan buena que los gobiernos entraron en pánico: tenían miedo de que cualquier ciudadano pudiera fabricar billetes falsos en su propia casa. La solución fue un pacto secreto entre los servicios de inteligencia y los fabricantes. Básicamente, les dijeron que si querían vender impresoras, tenían que incluir un sistema que permitiera identificar de dónde salía cada copia. Los fabricantes aceptaron y, como admitió un portavoz de Xerox años después, simplemente "no le dieron mucha publicidad" al asunto. El poder y relevancia de estos puntos invisibles quedó demostrado en 2017 con el caso de Reality Winner, una contratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). Winner filtró un documento altamente clasificado sobre cómo los rusos estaban interfiriendo en las elecciones y lo envió por correo a un medio de comunicación. El medio publicó el escaneo del documento sin procesar, y eso marcó un antes y un después. Los investigadores solo tuvieron que invertir los colores de la imagen para que los puntos amarillos saltaran a la vista. En cuestión de minutos, supieron que el documento salió de una impresora modelo 54 con un número de serie específico el 9 de mayo a las 18:20 horas. Como ves, el patrón de puntos no solo identifica el modelo de la impresora, sino que revela la fecha exacta y la hora de impresión. Esto rompe totalmente con cualquier posibilidad de anonimato. Si quires ver esto en tu casa, necesitas una linterna LED de luz azul y apuntar a un folio impreso a color. Con esto es muy probable que empieces a ver ese patrón de puntos amarillos que antes eran invisibles. Es una cuadrícula perfecta que se repite unas 150 veces en una sola hoja. La industria ha perfeccionado tanto este sistema que, tras analizar 106 modelos de 18 marcas distintas, los investigadores de seguridad no encontraron ni una sola impresora láser a color que no tuviera algún tipo de código de identificación de máquina (MIC). Teniendo todo esto en cuenta y valorando realmente que tu privacidad no es tan privada como creías, los fabricantes se escudan en que es una herramienta para ayudar a la policía. Sin embargo, tú como usuario ni has tenido la información y, pos supuesto, tampoco has podido elegir si quieres o no ser controlado. Afortunadamente para ti, las impresoras láser de blanco y negro, las monocromáticas, suelen estar libres de este sistema, básicamente porque no tienen tóner amarillo para pintar los puntos. Al no tener el color que delata todo, la mayoría de estos dispositivos no incluyen el código de rastreo. Así que, si tienes que imprimir algo que no quieres que lleve tu nombre y apellidos grabados en el ADN del papel, lo mejor es que te olvides del color y vuelvas al negro sobre blanco.