Un anciano acaba su huelga de hambre tras 25 días en protesta por la "pésima comida" de la residencia
2026-02-02 - 20:25
Un interno de la residencia pública madrileña de mayores de Colmenar Viejo, llamado Marcelo Marko, ha decidido abandonar la huelga de hambre que inició hace ya 25 días en señal de protesta por la "pésima calidad" de la comida que sirven en el complejo. El hombre, de 68 años, se ha quedado satisfecho con la repercusión que ha tenido su denuncia. Marko llevaba desde el 8 de enero con esta acción y aunque "no le han prometido nada concreto", ha logrado que el gerente de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) y la fiscal de zona del Mayor se interesen por su caso. Además, también ha cosechado cierto impacto en los medios de comunicación. "Este lunes hablo con la doctora y el martes empiezo a comer poco a poco", ha avanzado Marko, quien da por concluida la huelga tras mantenerse durante todo el proceso con "agua, café y tabaco". El residente ha quedado satisfecho porque se dé a conocer que "en una residencia pública, se esté pagando 6,98 euros por cuatro comidas por residente al día". De esta manera, Marko ha preferido finalizar esta batalla, en la que ha llegado a perder más de 10 kilos y en la que ha comenzado —según su testimonio— a experimentar "represalias por parte del responsable de la residencia, AMAS" que le ha llegado a abrir un expediente por su conducta. "Cuando te conviertes en una persona que protestas, llegan estas represalias. Dicen que falto al respeto al personal, que los insulto, que incomodo a otros residentes, que han tenido quejas por esta situación. Es mentira", ha declarado Marko ante la apertura de este expediente. Por otra parte, según fuentes de la Consejería madrileña de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, la "AMAS le ha abierto un expediente por una presunta agresión física y verbal a otro residente en Nochebuena en el comedor". Sobre esta acusación, Marko ha reconocido que hubo "un enfrentamiento verbal con otro residente", pero que "no llegó a más" y que "en ningún caso hubo agresión". "Analizando todo esto he decidido concluir con la huelga. Los compañeros me piden que me recupere cuanto antes, porque me quieren en plena forma para otras estrategias y batallas que vamos a llevar a cabo por otros medios", ha zanjado este residente. Aunque deje la huelga, Marko ha asegurado que no cejará en su empeño de que en la residencia se coma mejor y que se mejoren muchos otros servicios de la misma. "Hay muchas cosas que arreglar, no sólo la comida, aunque esta sea la primera y más importante. En Madrid pagamos un 86% de nuestra pensión, baja o alta, viviendo en una residencia, en otras comunidades pagan un 75%. Un 14% no te da para nada", ha concluido el residente.