Un burgalés en la secretaría judicial de la Audiencia de Sevilla: «Llevo 40 años trabajando aquí y puedo decir que los andaluces son serios sin ser tristes»
2026-03-08 - 07:53
Luis Revilla nació en Lerma, un pueblo de Burgos, y estudió Derecho en Valladolid, donde preparó las oposiciones a secretario judicial. También aprobó los primeros exámenes para jueces y fiscales pero su vocación era otra y eligió Lebrija, un pueblo de Sevilla, como primer destino, aunque su plan era permanecer en Andalucía un año -o dos- como máximo. Corrían mediados de los años 80 del pasado siglo y Luis Revillla sigue aquí. Llegó a la Audiencia Provincial de Sevilla en 2002, donde dirige el Servicio Común de Tramitación, del que forman parte nueve profesionales y de los que depende en gran medida que todo funcione como es debido. «En los casos con jurado vamos al día», recuerda. -¿Qué le hizo alterar sus planes iniciales y afincarse en el sur de España? -Un poco de todo, el clima, la filosofía de vida, a la filosofía de trabajo, las amistades. Aquí me he sentido muy arropado, a pesar de estar a 750 kilómetros de mi casa. -¿Qué más le llamó la atención de Sevilla a un señor de Burgos que hizo su carrera en Valladolid? -La alegría de los sevillanos, el desenfado. Pero no hay que confundirlo con la falta de responsabilidad porque no es lo mismo ser serio que ser triste. Un profesional puede ser serio, pero no necesariamente tiene que ser una persona gris y aquí la gente es seria trabajando. Y no es triste. Los andaluces tienen el mismo sentido de responsabilidad que en cualquier otro lugar de España, a pesar de lo que las malas lenguas digan. La filosofía de vida aquí probablemente sea mejor. -¿A qué se refiere exactamente? -A que se disfruta más del día a día, a que se trabaja para vivir más que se vive para trabajar. Y aprovechar los buenos momentos. -¿En el norte de España se vive sólo para trabajar? -La vida allí es más austera. Yo creo que también hace mucho el clima. El clima hace que no salgas tanto de casa, pero todos los sitios merecen la pena. -Algunos políticos catalanes, concretamente los independentistas, han alimentado de forma periódica el estereotipo de un andaluz vago, fiestero y subsidiado. -Normalmente tenemos la mala costumbre de tender a comparar. Y no es bueno porque además para comparar acertadamente hay que ser objetivo, y no se debe llevar uno por impulsos de carácter político o personal. Cada uno cuenta la feria según le va y, desde luego, a mí me ha ido muy bien aquí. Quizá a otros no les haya ido así pero yo no tengo más que palabras de agradecimiento para los andaluces. Y esa imagen de los andaluces no se corresponde con la realidad. No sé si se basaba en épocas muy, muy pasadas, de hace muchísimo tiempo, y en la falta de cultura, y el hecho del desconocimiento de la verdadera situación social y laboral de Andalucía. Cuanto más conoce uno a Andalucía, más quiere a esta tierra y comprueba lo desacertados que son esos estereotipos.