¿Un corredor submarino? Así quiere España reconectar los corales del Mediterráneo
2026-02-09 - 08:25
Los corales se enfrentan una crisis sin precedentes en los océanos de todo el mundo; el aumento de la temperatura, la acidificación del agua y la presión de actividades humanas han llevado a la pérdida de hasta el 50 % de este tipo de arrecifes vivos en apenas unas décadas. Estos ecosistemas, auténticos ingenieros del océano que sostienen la biodiversidad marina y protegen las costas, están al borde del colapso en numerosos mares. Frente a esta amenaza global, el proyecto español CoralConect propone una estrategia innovadora y pionera en Europa: crear un corredor ecológico submarino que conecte poblaciones aisladas de coral en el Mediterráneo, combinando restauración activa, micro-reservas marinas y técnicas de conservación avanzadas. De este modo, no solo se protege a los corales existentes, sino que se reconstruyen las redes biológicas que permiten su reproducción, adaptación y supervivencia frente al cambio climático. Infraestructura verde submarina En enero de 2026, un proyecto científico español ha dado un paso sin precedentes en la conservación marina europea al presentar CoralConect, una iniciativa destinada a crear el primer corredor ecológico de coral del continente en el mar Mediterráneo. Esta infraestructura verde bajo el agua aspira a revertir la degradación acelerada de los corales en el mar de Alborán, conectando poblaciones fragmentadas y reforzando su resiliencia frente a las amenazas ambientales. Localizado entre las costas de Cádiz y Almería, CoralConect es una apuesta conjunta de la Asociación Hombre y Territorio (HyT) dentro de su programa MedCoral y la Universidad de Sevilla, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y la cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Aunque los corales suelen asociarse con los impresionantes fondos tropicales, también existen especies únicas y valiosas en el Mediterráneo. Allí, organismos como el coral naranja (Astroides calycularis) o el coral verdadero (Cladocora caespitosa) forman hábitats esenciales para la vida marina, proporcionando refugio, alimento y zonas de reproducción para multitud de especies. Sin embargo, estos ecosistemas han sufrido un retroceso dramático en las últimas décadas debido al calentamiento del agua, la contaminación, la expansión de algas invasoras y otras perturbaciones antropogénicas, con pérdidas de cobertura coralina de más del 35 % en algunas áreas del Alborán. A diferencia de los corredores ecológicos en tierra, que conectan bosques o reservas para facilitar el movimiento de especies, CoralConect propone una red submarina de arrecifes restaurados que funcione como puentes biológicos entre poblaciones aisladas de coral. Mediante la restauración ecológica, micro‐reservas marinas y técnicas de siembra controlada de larvas, esta iniciativa pretende favorecer la conectividad genética, aumentar la resistencia de las poblaciones y mejorar su capacidad de adaptación al cambio climático. La estrategia también incorpora la creación de micro‐reservas marinas de coral, espacios de alta biodiversidad donde los corales pueden reproducirse y desarrollarse en condiciones más protegidas. Estos enclaves servirán como nodos de conservación clave dentro de la red, reforzando la integridad ecológica del corredor. CoralConect se desarrollará a lo largo de tres años en zonas clave como el Parque Natural del Estrecho, Maro‐Cerro Gordo y Cabo de Gata‐Níjar, áreas donde aún persisten comunidades coralinas pero su futuro es incierto. Además de sus objetivos prácticos de restauración, el proyecto integra un ambicioso componente científico, siendo la primera vez que en el Mediterráneo occidental se evaluará de forma conjunta la conectividad genética de corales, una medida de su salud y capacidad adaptativa frente a las presiones ambientales. Una restauración activa Este enfoque no es aislado. Iniciativas como las desarrolladas por MedCoral han generado ya arrecifes de coral en zonas como el Paraje Natural de los Acantilados de Maro‐Cerro Gordo, donde se han plantado miles de corales y se ha observado un notable aumento de la biodiversidad local. Estas experiencias piloto demuestran que la restauración activa de corales mediterráneos puede ser efectiva, aunque requiere escala, continuidad y marco científico sólido. El proyecto CoralConect se alinea con la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y con los compromisos europeos de restauración ecológica, y nace con la vocación de ser replicable en otros puntos del Mediterráneo y de Europa. En un contexto de crisis climática y pérdida acelerada de biodiversidad, esta iniciativa propone reconstruir las conexiones invisibles que sostienen la vida marina en el mar, dando a los corales y a todo el ecosistema mediterráneo una segunda oportunidad.