Un cubano de 62 años va por primera vez a Mercadona y rompe a llorar por lo que ve en su interior: «Sus ojos lo dicen todo»
2026-03-24 - 11:40
La costumbre tiene el efecto de volver invisible lo extraordinario. Hace años, tener un supermercado al que poder acudir para conseguir cómodamente todos los productos necesarios para nuestro día a día era casi una utopía. Actualmente, es algo que damos por sentado y no podemos imaginar la vida de otra manera. Sin embargo, todavía hay personas para las que acudir a este tipo de establecimientos puede suponer un impacto importante. Así lo demuestra un emotivo vídeo compartido por Yanila, una joven residente en España, en el que muestra la reacción de su padre al ir a un Mercadona por primera vez. En la grabación se ve al hombre de origen cubano recorriendo los pasillos del supermercado con una mezcla de sorpresa, alegría y emoción difícil de disimular. Su hija lo resume con una frase que ha tocado la fibra de muchos de sus seguidores: «Sus ojos lo dicen todo. Llora de la emoción o del sentimiento de ver tantas cosas». El protagonista, visiblemente impactado, no tarda en poner en palabras lo que siente. «Asombrado se queda cualquiera. Estoy asombrado de ver tantas cosas, y buenas y bonitas», comenta mientras observa los estantes repletos de productos. Su reacción, sincera y espontánea, ha generado una oleada de empatía en Tiktok. «Qué bonito joder, no somos conscientes de lo que sufren algunos», reflexiona un usuario. «Me da penita y alegría a la vez. Los que tenemos esto todos los días damos las cosas por sentadas muy rápido y se nos olvida que hay gente que no lo tiene». «Qué pena de ver a una persona tan emocionada por un simple supermercado», lamenta otra. Por ello, muchos desean que se quede en España «y que disfrute de lo bonito que es la vida». También hay algunos que se han sentido identificados por haber vivido experiencias similares: «Me pasó igual, cuando salí de Venezuela. Hice mi primera compra, ese día lloré, me preguntaba porque Venezuela vivía un caos, y al tomar un avión y llegar a Madrid todo era diferente...era como un sueño... Esto es lo normal, vivir una vida digna, tener acceso a poder realizar tus compras gracias a tu esfuerzo, trabajando. Que recuerdos».