Un diminuto dinosaurio emparentado con el T-rex obliga a replantear la evolución de los grandes depredadores
2026-02-26 - 17:53
Investigadores estadounidense y argentinos han identificado los restos fósiles de un pequeño dinosaurio de unos 90 millones de años: el Alnashetri cerropoliciensis. Pese a su diminuto tamaño, pertenecería a la misma rama evolutiva que uno de los mayores depredadores conocidos, el Tyrannosaurus rex, según informa National Geographic. El estudio ha sido dirigido por Peter Makovicky, de la University of Minnesota Twin Cities, y por el argentino Sebastián Apesteguía, de la Universidad Maimónides, y ha permitido reconstruir un esqueleto completo de la especie. Los resultados se publican este miércoles en la revista Nature. El hallazgo está obligando a replantear las ideas sobre la evolución de algunos dinosaurios carnívoros. Durante años, los paleontólogos defendieron que ciertos terópodos —el grupo que incluye tanto al T. rex como a las aves actuales— experimentaron un proceso de miniaturización progresiva. Sin embargo, este descubrimiento sugiere que la historia evolutiva pudo ser más compleja de lo que se pensaba. El Alnashetri pertenece a un grupo de dinosaurios similares a aves, conocidos como 'alvarezsaurios', característicos por sus diminutos dientes y brazos robustos que terminan en una gran garra, pero que durante décadas ha sido un misterio, ya que la mayoría de los fósiles bien conservados se encontraron en Asia, mientras que los registros de Sudamérica estaban fragmentados y eran difíciles de interpretar. Por otra parte, en 2014, se descubrió el fósil casi completo de Alnashetri en la zona norte de la Patagonia argentina, en un yacimiento muy conocido por sus exquisitos fósiles del Cretácico. La especie se nombró originalmente unos años antes basándose en restos fragmentarios, pero este espécimen más reciente y completo permitió al equipo finalmente cartografiar la extraña anatomía del grupo, y el equipo ha dedicado la última década a preparar y ensamblar cuidadosamente los fósiles para evitar dañar los huesos pequeños. Pasar de esqueletos fragmentarios, difíciles de interpretar, a tener un animal casi completo y articulado es como encontrar una 'Piedra Rosetta paleontológica', según Peter Makovicky, autor principal del artículo y profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra y Ambientales de la Universidad de Minnesota, y celebró que los investigadores cuenten ahora con un punto de referencia que les permite identificar con precisión hallazgos más fragmentados y trazar transiciones evolutivas en anatomía y tamaño corporal. De esta forma, han podido comprobar que a diferencia de sus parientes posteriores, el Alnashetri tenía brazos largos y dientes más grandes, lo que demuestra que algunos alvarezsaurios evolucionaron hasta ser diminutos mucho antes de desarrollar estas características especializadas que se cree que son adaptaciones para una dieta de hormigas. El análisis microscópico de los huesos confirmó también que el animal era efectivamente un adulto de al menos cuatro años, y han concluido que estos animales no solo se encuentran entre los dinosaurios no aviares más pequeños, sino que nunca llegan a ser más grandes. Las especies más grandes tienen el tamaño de un humano promedio, muy pequeño para ser dinosaurios, y el propio Alnashetri pesaba menos de un kilo, lo que lo convierte en uno de los dinosaurios más pequeños conocidos en Sudamérica. Al identificar fósiles de alvarezsaurios previamente encontrados en colecciones de museos de Norteamérica y Europa, el equipo demostró que estos animales se originaron mucho antes de lo esperado, cuando los continentes aún estaban conectados formando el supercontinente Pangea, por lo que su distribución se debió a la fragmentación de las masas continentales de la Tierra. El fósil bien conservado fue recuperado del área de fósiles conocido como La Buitrera, un sitio que ha proporcionado otros animales científicamente críticos, incluidas serpientes primitivas y pequeños mamíferos 'dientes de sable'. "Después de más de 20 años de trabajo, el área de fósiles de La Buitrera nos ha brindado una visión única de los pequeños dinosaurios y otros vertebrados como ningún otro sitio en América del Sur", aseguró el investigador argentino Sebastián Apesteguía.