Un disputado gobierno que ha dado bandazos de izquierda a derecha: así ha evolucionado el voto en Aragón durante cuatro décadas
2026-02-04 - 05:15
Reñidísima ha sido históricamente la disputa por la presidencia de Aragón, tanto que ningún candidato ha logrado jamás una mayoría absoluta en unas elecciones autonómicas. Los pactos han sido imprescindibles para gobernar y la victoria en las urnas no siempre ha sido sinónimo de investidura. PSOE y PP se han repartido el poder a lo largo de las últimas cuatro décadas, con el Partido Aragonés (PAR) ejerciendo de bisagra y dictaminando quién podía gobernar, un protagonismo de los aragonesistas, que se ha ido diluyendo con el paso de los años y la aparición de nuevas formaciones políticas. Marraco, el más cercano a la mayoría absoluta El socialista Santiago Marraco ganó las primeras elecciones autonómicas en 1983 y lo hizo con la victoria más holgada hasta la fecha: 33 escaños, que le dejaron a solo uno de la mayoría absoluta. El apoyo del CDS y el Partido Comunista (PCE) a su investidura le convirtieron en el primer presidente autonómico elegido por los aragoneses tras la restauración de la democracia. Los convulsos gobiernos del PAR y su alianza con el PP Las elecciones de 1987 marcaron el comienzo de una alianza entre el PAR y el PP que duró más de una década, aunque no estuvo exenta de discrepancias internas y dio pie a legislaturas un tanto convulsas, con dimisiones y mociones de censura de por medio. En aquellas segundas autonómicas volvió a imponerse el PSOE de Marraco (27), pero el pacto entre PAR (19) y PP (13) dio la presidencia al aragonesista Hipólito Gómez de las Roces, quien mantuvo una tensa relación con sus socios. La tensión quedó patente en las siguientes elecciones de 1991, cuando un nuevo pacto entre PAR (17) y PP (17) arrebató el sillón del Pignatelli al PSOE (30), pero Gómez de las Roces se negó a formar un gobierno de coalición y renunció a la reelección, siendo investido en su lugar su compañero de partido, Emilio Eiroa. La legislatura de Eiroa acabó de forma abrupta en 1993 tras una moción de censura del PSOE aprobada gracias al voto del tránsfuga Emilio Gomáriz, que abandonó el PP para votar a favor del candidato socialista José Marco. Fue, sin embargo, una victoria envenenada porque el nuevo ejecutivo resultó nefasto para el PSOE, ya que Marco acabaría dimitiendo a los 16 meses, cercado por la corrupción. El castigo en las urnas fue más que notorio para los socialistas porque en las elecciones de 1995 perdieron 11 escaños y el PP ganó sus primeras elecciones en Aragón (27), aunque su candidato Santiago Lanzuela necesitó el apoyo del PAR (14) para ser investido. La etapa de Marcelino Iglesias Con tres legislaturas en su haber, el socialista Marcelino Iglesias ha sido el presidente que más tiempo ha estado al frente de Aragón. Su etapa comenzó tras las elecciones de 1999, ganadas por el PP de Lanzuela (28), pero en las que el PAR cambió de bando y apoyó junto a IU la investidura de Iglesias, segundo candidato más votado (23). Aquel giro de timón de los aragonesistas no fue puntual, pues marcó el inicio de una larga colaboración con los socialistas. En las autonómicas de 2003 y 2007, el PSOE fue el partido más votado, con 27 y 30 escaños respectivamente, e Iglesias fue proclamado presidente con los votos del PAR, un socio fiel al que supo seducir a lo largo de sus tres legislaturas. Durante esta etapa también se consolidó la Chunta Aragonesista (CHA), partido nacionalista de izquierda que alcanzó su techo electoral en 2003, con 9 diputados en las Cortes de Aragón. Rudi recupera el gobierno para el PP En las elecciones de 2011 Aragón no fue ninguna excepción y los aragoneses dieron la espalda al PSOE para arrimarse al PP, como ocurrió en la mayoría de comunidades autónomas y en las generales de noviembre, que llevaron a Mariano Rajoy a la Moncloa. La gran crisis económica de 2008 había hecho mella entre los ciudadanos y las urnas tiñeron de azul el mapa electoral de norte a sur. Aquella ola expansiva del PP la aprovechó la exalcaldesa de Zaragoza Luisa Fernanda Rudi para ganar las elecciones con holgura (30), aunque de nuevo necesitó los votos del PAR (7) para ser investida por mayoría absoluta. El PSOE vuelve al poder con Lambán El recientemente fallecido Javier Lambán protagonizó las dos siguientes legislaturas en Aragón, marcadas por los pactos con otras formaciones políticas. En las elecciones de 2015 volvió a resultar ganador el PP (21), pero Lambán (18) se alió con los partidos a la izquierda del PSOE (Podemos, CHA e Izquierda Unida) para arrebatarle el gobierno a Rudi. El malabarismo de Lambán fue aún mayor en 2019 porque, a pesar de ser el candidato más votado (24) por delante del PP (16), necesitó encajar el apoyo de los partidos de izquierda con el del PAR, que tuvo en su mano decidir si apoyaba una coalición progresista o una conservadora formada por PP, Ciudadanos y Vox. Finalmente, Lambán sacó adelante su investidura formando el primer gobierno cuatripartito de la historia de Aragón, en el que hubo un vicepresidente del PAR y consejeros de Podemos y la Chunta. Azcón y el débil pacto con Vox Las pasadas autonómicas en Aragón, celebradas en mayo de 2023, dieron la presidencia a otro exalcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, que ganó aquellos comicios con 28 escaños, por delante del PSOE de Lambán (23) y de Vox (7), convertido en tercera fuerza ante la desaparición de Ciudadanos. La aritmética parlamentaria hizo imprescindible para Azcón un gobierno de coalición con Vox, pero el gabinete estuvo marcado por los desacuerdos entre ambas formaciones hasta que los de Abascal decidieron salir del ejecutivo un año después. La falta de apoyo de Vox a los presupuestos autonómicos fue la gota que colmó el vaso y llevó a Azcón a convocar elecciones anticipadas para el próximo 8 de febrero. El sueño de Azcón es poder gobernar en solitario y, aunque las encuestas prevén una victoria del PP, todo parece indicar que será un deseo incumplido y que necesitará recurrir a los de Abascal si quiere liderar una segunda legislatura.