Un estudio demuestra que la vacuna de la bronquiolitis protege más allá del primer año
2026-02-23 - 12:23
El Virus Respiratorio Sincitial (VRS) es un patógeno muy contagioso que causa bronquiolitis, una infección respiratoria aguda de vías bajas muy frecuente en niños menores de dos años y principal causa de hospitalización en pediatría. Desde 2024, España cuenta con una vacuna para proteger a los bebés del VRS que está financiada en todas las comunidades autónomas. Ahora, una nueva investigación publicada en 'The Lancet Infectious Diseases' ha confirmado que un programa universal de inmunización frente al VRS utilizando Beyfortus (nirsevimab) se asoció con una reducción estadísticamente significativa de las hospitalizaciones relacionadas con VRS en la segunda temporada de VRS entre los lactantes inmunizados durante su primera temporada. El estudio NIRSE-GAL, realizado en Galicia, es el primer estudio poblacional prospectivo en vida real que evalúa el impacto de un programa universal de inmunización con esta herramienta preventiva a lo largo de dos temporadas consecutivas de VRS. Los hallazgos de la investigación, que comparan el número de hospitalizaciones en lactantes inmunizados durante su segunda temporada frente al número esperado de casos de hospitalización basado en temporadas anteriores, se han presentado en el congreso RSVVW '26 en Roma. La tasa de cobertura fue del 94,4% en la cohorte (11.796 lactantes de los 12.492 elegibles) y el estudio mostró una reducción sustancial del 85,9% en las hospitalizaciones por infección del tracto respiratorio inferior (ITRI) relacionadas con VRS durante la primera temporada. El estudio también mostró una reducción del 55,3% en hospitalizaciones durante la segunda temporada entre los lactantes que recibieron una dosis de la profilaxis durante su primer año de vida. Al prevenir infecciones graves por VRS durante los primeros meses de vida, un periodo crítico para el desarrollo pulmonar, se cree que los lactantes podrían ser menos propensos a ingresos posteriores tanto por VRS como por otras infecciones. «Este programa universal de inmunización frente al VRS con Beyfortus mostró una disminución de las hospitalizaciones relacionadas con VRS y de la carga de enfermedad ambulatoria durante la primera temporada, con un impacto persistente observado en las hospitalizaciones por VRS durante la segunda temporada. Estos resultados ofrecen datos poblacionales sólidos para respaldar las estrategias de inmunización infantil y los modelos de evaluación económica«, asegura el doctor Federico Martinón‐Torres, jefe de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, España, e investigador principal del estudio NIRSE‐GAL. El estudio también mostró reducciones en las consultas de atención primaria durante la primera temporada de VRS, incluyendo una reducción del 30,8% en primeras consultas por bronquitis aguda o bronquiolitis; una disminución del 33,4% en consultas por infecciones del tracto respiratorio inferior y una reducción del 27,7% en consultas por sibilancias o asma. Además, los episodios recurrentes en lactantes previamente hospitalizados por VRS disminuyeron de forma considerable durante la segunda temporada de VRS, con una reducción del 78,2% en recurrencias relacionadas con VRS y una disminución del 62,4% en recurrencias por ITRI. Estos datos respaldan la hipótesis de que la protección temprana frente al daño pulmonar relacionado con el VRS puede tener efectos beneficiosos duraderos en la salud respiratoria. Otro estudio español presentado en este mismo congreso confirma el impacto poblacional de la inmunización de todos los lactantes en España al comparar con otros países europeos. Así, en Cataluña se ha evidenciado mayor reducción en la carga asistencial de urgencias, lo que demuetra que los resultados en vida real dependen tanto del modelo organizativo como de la herramienta preventiva adoptada. Además, a través de la red VAHNSI en Valencia, un análisis ha mostrado que los lactantes previamente inmunizados que requieren hospitalización por ITRI VRS, presentan estancias hospitalarias más cortas y una evolución clínica más favorable. En la misma línea, se han presentado también resultados de Madrid, donde se ha observado que los inmunizados con esta opción preventiva y posteriormente hospitalizados muestran una respuesta inflamatoria más atenuada, lo que podría contribuir a reducir el daño tisular.