Un hombre evita ahogarse gracias a la maniobra de Heimlich: "Salvar una vida no solo consiste en salvar a otra persona"
2026-02-22 - 07:43
Tener conocimientos de primeros auxilios puede salvar vidas, tanto ajenas como la propia. Porque lo que parecía ser un día normal para un hombre turco acabó convirtiéndose en una anécdota difícil de olvidar. Y es que por culpa de un sándwich estuvo a punto de morir de no haber sabido cómo realizar la maniobra de Heimlich, una técnica para evitar el ahogamiento. Ilyas Yildir estaba comiendo en su oficina cuando un trozo se quedó atascado en la garganta. El hombre estaba solo, por lo que no tenía a nadie a quien pedirle ayuda. Tenía que actuar rápido y de manera certera para no morir asfixiado. Así, con cierta tranquilidad, Yildir se levantó del sillón donde estaba para colocarse detrás de él y que hiciera de tope. El hombre, que es técnico médico en un centro de salud de Osmaniye, Turquía, sabía qué tenía que hacer en cada momento y no dudó en actuar de manera adecuada. Utilizando el respaldo del asiento, comenzó a empujar su cuerpo contra la superficie, haciéndose a sí mismo la maniobra de Heimlich. Todo ello mientras que las cámaras de seguridad presenciaban lo que estaba sucediendo. Así, rápidamente, su vídeo se hizo viral. "No me asusté, realicé con calma la maniobra de Heimlich en mí mismo con la ayuda de otra persona y me salvé la vida", aseguró a los medios locales. De hecho, para Yildir tener este tipo de conocimientos es fundamental y anima a todo el mundo a aprender al menos lo más básico para evitar problemas. "Salvar una vida no solo consiste en salvar a otra persona. Con estos conocimientos de primeros auxilios, también puedes intervenir en tu propia vida. Si estás solo y no hay ninguna silla en la habitación, puedes utilizar una mesa o cualquier objeto duro. El objeto duro se coloca debajo de las costillas, lo que llamamos diafragma, y se aplica una fuerte presión hacia delante. El objetivo es utilizar el aire de los pulmones para expulsar el objeto de la garganta", explicó el técnico. La maniobra de Heimlich es una de las técnicas más básicas de los primeros auxilios. El procedimiento consiste en desobstruir las vías que hayan quedado bloqueadas por alimentos y objetos. Así, provocando una tos artificial, es el propio paciente quien lo expulsa. Para hacerla, se debe abrazar a la persona por la espalda, colocando un puño cerrado sobre el ombligo y presionando con rapidez hacia adentro y arriba. Estos movimientos se deben hacer hasta que la persona recupere la respiración. Además, es importante destacar que, en el caso de estar solo, como el caso del médico, apoyarse contra el borde de una silla o mesa es también eficaz. Si el paciente se trata de un bebé, el funcionamiento es diferente. En lugar de abrazarle, se deben realizar cinco golpes en la espalda y cinco compresiones torácicas con dos dedos.