Un mes de guerra Irán: los momentos clave de un conflicto que ha encendido Oriente Medio y ha cortado el grifo del petróleo
2026-03-28 - 07:10
La guerra en Irán cumple este fin de semana un mes sin que se vislumbre todavía el fin de las hostilidades en el horizonte. Los bombardeos de EEUU e Israel han mermado considerablemente las capacidades militares del régimen de los ayatolás y han eliminado a sus principales líderes, pero no han conseguido doblegarlo. Después de cuatro semanas de ataques, Teherán mantiene el pulso y sus misiles han extendido el conflicto a toda la región de Oriente Medio. Pero los efectos de la guerra van mucho más allá porque el cierre del estrecho de Ormuz ha cortado el grifo del petróleo, que se ha encarecido más de un 50% desde el inicio del conflicto y amenaza con provocar una crisis energética global. Con tímidas negociaciones de paz en marcha, estos son los momentos clave del primer mes guerra: EEUU e Israel lanzan un ataque sorpresa contra Irán El pasado 28 de febrero, en plenas negociaciones sobre el programa nuclear iraní, Israel y EEUU lanzaron un ataque sorpresa contra Irán, que dio inicio a las hostilidades. Fue una operación coordinada de ataques aéreos contra la infraestructura militar iraní y otros objetivos estratégicos. Bautizada como 'Furia Épica' por Washington y 'Rugido del León' por Tel Aviv, la ofensiva fue precedida de una oleada de ciberataques que inhabilitaron los sistemas de comunicaciones del régimen iraní. En total, fueron alcanzados más de 2.000 objetivos y los bombardeos lograron inutilizar las defensas antiaéreas de Irán y diezmaron su fuerza aérea, permitiendo a Israel y EEUU controlar totalmente el espacio aéreo iraní. También fue neutralizada buena parte de su fuerza naval. "La operación ha sido un éxito espectacular en términos de militares y de inteligencia", declaró Donald Trump al día siguiente. Descabezamiento del régimen iraní El ataque sorpresa del primer día también fue dirigido contra la cúpula militar y los principales líderes de Irán, entre ellos el ayatolá Alí Jamenei, que murió junto a decenas de altos mandos y familiares cercanos, tras ser alcanzada su residencia oficial en los alrededores de Teherán. "Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, está muerto", anunció Trump al festejar la caída del líder espiritual de Irán. El régimen no tardó en elegir como sucesor al hijo del fallecido ayatolá, Mojtabá Jameneí, que también resultó herido en los ataques. Además del ayatolá, la ofensiva de EEUU e Israel también ha ido eliminando a otras figuras clave del régimen iraní, como Aziz Nasirzadeh (ministro de Defensa), Abdolrahim Mousavi (jefe del Estado Mayor), Ali Larijani (presidente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional), Mohammad Pakpour (comandante jefe de la Guardia Revolucionaria), Esmail Khatib (ministro de Inteligencia) o Gholamreza Soleimani (líder de la milicia Basij). Masacre en una escuela de primaria Uno de los momentos más oscuros de la guerra fue el bombardeo de una escuela de primaria en la ciudad iraní de Minab, que dejó en torno a 180 víctimas mortales, la mayoría niñas que se encontraban en las aulas. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, exigió una investigación "imparcial y exhaustiva" sobre el ataque, que se atribuye a un error de Estados Unidos. Según publicó el New York Times, el Pentágono habría admitido su error en una investigación preliminar. Según algunos reportes, el uso de la inteligencia artificial para definir objetivos podría estar detrás del error. La represalia de Irán extiende el conflicto a toda la región A pesar del duro golpe sufrido contra su fuerza aérea y naval, Irán ha demostrado mantener operativa su capacidad balística y desde el primer día de guerra ha respondido lanzando oleadas de misiles contra Israel y bases norteamericanas en la región. Los misiles iraníes han alcanzado bases de EEUU en prácticamente todos los países de Oriente Medio, entre ellos Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes, Kuwait, Irak, Jordania o Arabia Saudí. Aunque Teherán no ha asumido la autoría, también ha habido ataques atribuidos a Irán contra bases militares en Turquía o, incluso, en Chipre, país que forma parte de la UE y donde fue alcanzada una base británica. Asimismo, misiles iraníes alcanzaron esta semana la base americana en la isla de Diego García, en medio del océano Índico y a 4.000 kilómetros de Irán, lo que demuestra que la capacidad balística del régimen es el doble de la estimada y podría alcanzar países europeos como Alemania, Italia o Francia. El cierre del estrecho de Ormuz Irán también mantiene el control sobre el estrecho de Ormuz, un paso estratégico para la navegación marítima y la exportación de petróleo desde los países del golfo Pérsico. Mediante minas submarinas y ataques selectivos, Teherán ha logrado cerrar el estrecho y solo permite la navegación con cuentagotas a determinados buques. El resultado es que el precio del petróleo se ha disparado desde el inicio del conflicto, pasando del entorno de los 60-70 dólares por barril a finales de febrero, a superar la barrera de los 100 dólares (+50%) un mes después. La escalada del crudo ha derivado en un encarecimiento de los combustibles, que ya están notando los consumidores de todo el mundo. Para reducir daños, la mayoría de gobiernos han comenzado a liberar sus reservas estratégicas de petróleo, pero de prolongarse la guerra podríamos sufrir una crisis energética que tambalearía la economía global. De momento, las bolsas mundiales ya se han resentido y la OCDE ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para este año, principalmente en Europa y en algunos países asiáticos. Tímidas y frágiles conversaciones de paz Donald Trump anunció este lunes una tregua de cinco días con Irán y habló de "conversaciones muy buenas y productivas" con el régimen iraní para un alto el fuego, basadas en un plan de 15 puntos propuesto a Teherán para acordar el cese definitivo de las hostilidades. Las palabras del presidente norteamericano lograron calmar a los mercados, pero esa tregua es tan incierta como frágil. Teherán solo ha admitido contactos a través de intermediarios y ha rechazado el plan de paz presentado por EEUU, mientras exige también sus propias condiciones. El enfriamiento de las negociaciones ha llevado a Trump a amenazar con retomar una ofensiva, que Israel no ha detenido en ningún momento. De hecho, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha asegurado que la guerra contra Irán continúa "en pleno apogeo"