Un MWC 26 entre dos redes: así es como el 5G y el 6G compartirán el protagonismo
2026-03-03 - 06:53
Aunque los grandes lanzamientos de dispositivos y los prototipos y robots de todo tipo suelen acaparar el protagonismo en el Mobile World Congress de Barcelona, no conviene olvidarse de que esta es una feria de telecomunicaciones, y este 2026 puede ser una de las ediciones más interesantes en este aspecto. El evento que organiza la GSMA, la organización internacional de operadores, es el escenario donde toda la industria avanza y pone en común los nuevos estándares de la redes de telefonía. En las primeras ediciones en Barcelona, de las que ahora se cumplen 20 años, aún era el 3G que marcó el nacimiento del smartphone, pero en la actualidad ya vamos por el 5G. Esta edición será la primera en la que se hable de la nueva generación de redes móviles, el 6G, para la que ya se están comenzando las pruebas técnicas que derivarán en la definición del estándar en torno a 2028, y del despliegue comercial alrededor de 2030. Por primera vez en esta década, dos generaciones compartirán el protagonismo en el MWC: por un lado el nuevo 6G y las diferentes pruebas técnicas y futuros casos de uso; y por otro el 5G, que vive un momento no solo de crecimiento, sino también de mejoras para conseguir una red más avanzada y que cumpla las promesas que se hicieron hace ya años. 5G: ¿se han cumplido las promesas? Desde que comenzó el despliegue en el 2019, muchas personas han sido muy críticas con el 5G. Son pocos los que notan las diferencias con respecto al 4G anterior. En España la cobertura 5G alcanza al 96% de la población, con 2.800 millones de conexiones en todo el mundo y cerca de 380 redes comerciales, según datos de Omdia. "Como infraestructura, es un logro real", reconoce Marc Bara, profesor de telecomunicaciones en OBS Business School. ¿Entonces por qué muchas personas no acaban de notar la diferencia? Esto tiene que ver con el hecho de que no hay solo un 5G, sino que se divide esencialmente en dos: 5G NSA, o non-standalone, que usa núcleos de red 4G; y 5G SA, que sí tiene un core de esta tecnología. En España el despliegue empezó siendo de 5G NSA, y no ha sido hasta los últimos 2 años que la red ha empezado la transición al considerado por muchos como 5G real. Aún así, este solo supone alrededor del 8,3% del total. Por ello, aunque la media de descarga en España con 5G SA es de 332 Mbps, la variante NSA va 2,5 veces más despacio, según datos de Ookla. Un estudio publicado en Computer Communications en 2025, con datos de 8 ciudades (Madrid incluida), concluyó que en muchos emplazamientos el 5G no ofrece ventajas claras de latencia frente al 4G/LTE. "Donde el 5G no ha cumplido las expectativas es en la narrativa del caso de uso transformador que se vendió a inversores y consumidores alrededor de 2019 y 2020. La cirugía a distancia, los vehículos autónomos, las llamadas holográficas, todo ello sigue siendo un nicho o está en fase experimental", como defiende Luke Kehoe, analista de Ookla. Cosas que sí han mejorado en el 5G Pese a todo, es importante destacar que hay objetivos del 5G que sí se han alcanzado y que marcan la diferencia, y que a estas redes aún les queda margen para mejorar antes de la llegada del 6G a partir de 2030. El 5G, sobre todo su variante SA, permite una densidad de dispositivos conectados mucho mayor de lo que permitía el 4G, algo que puede notarse mucho en eventos como conciertos y estadios, o incluso ciudades especialmente populosas, donde antes había problemas severos. "Donde el 5G sí ha cumplido claramente es en entornos donde no es tan importante la velocidad de conexión como el número de dispositivos conectados. Esto es en entornos industriales de IoT, o incluso en entornos urbanos densamente poblados", destaca Carlos García Calatrava, profesor de la Universidad Carlemany. El futuro de la quinta generación de redes no solo pasa por desplegar más, sino por las nuevas redes 5G avanzadas, que algunos proveedores llaman 5,5G, y que supone el puente entre el 5G y el 6G. Esto tiene 3 mejoras principales: Uso comercial del network slicing o segmentación de red, una tecnología que divide la red general en partes, cada una adaptada con recursos específicos de latencia, ancho de banda y velocidad para aplicaciones o clientes distintos. Gestión del tráfico mediante IA de forma automática. Mejora del rendimiento en dispositivos 5G ligeros (IoT, wearables, sensores...). Otra cosa que puede marcar el futuro del 5G es Open Gateway, una iniciativa lanzada por la GSMA hace 3 años ya. Ofrece APIs a desarrolladores y empresas para crear aplicaciones directamente con las funciones y capacidades inteligentes de las nuevas redes programables. 6G: ¿qué podemos esperar? Sabiendo esto sobre el 5G, ¿qué podemos esperar sobre el 6G en el MWC? La nueva generación de redes ofrecerá velocidades hasta 10 veces superiores al 5G (apuntando a los 100 Gbps), latencias de microsegundos en vez de milisegundos, y densidad de hasta 100 millones de dispositivos por kilómetro cuadrado. Algunas de estas promesas se empezarán a ver en las pruebas técnicas realizadas en esta fase de estandarización de cara al release 21 de 3GPP. Además de lo técnico, la conversación sobre el 6G durante este MWC 26 de Barcelona se centrará sobre todo en 3 puntos, que en muchos casos son enseñanzas aprendidas de más de 7 años con la generación anterior de redes. El primero será claramente la inteligencia artificial, que estará presente de serie en las redes 6G para un funcionamiento automático. "La visión es la de redes sin intervención humana y con optimización automática, capaces de asignar recursos, detectar fallos y configurarse por sí mismas", según Luke Kehoe de Ookla. El segundo punto será cuidar más la gestión de la expectativas y las promesas de lo que se hizo con el 5G. "La lección más importante es bastante clara: alinear las expectativas con lo que realmente se puede entregar. Con el 5G se comunicaron casos de uso teóricos como si fueran realidades inminentes, y cuando la tecnología llegó al mercado sin poder respaldarlos se generó una brecha de credibilidad", alerta Marc Bara, de OBS Business School. "De cara al usuario medio, el 5G intentó poner una solución a un problema que todavía no existía", destaca por su parte Carlos García Calatrava, de la Universidad Carlemany. Y por tercero y último, es importante que las telecos logren un plan de despliegue más inteligente que el logrado con el 5G, con una implementación más consistente y sin las medias tintas que han lastrado a su predecesor.