TheSpaineTime

Un naufragio frente a Cabo de Gata que hoy es uno de los buceos más curiosos de Andalucía

2026-03-18 - 15:30

A poco más de una milla del faro de Cabo de Gata, bajo el agua del Mediterráneo, descansa desde hace casi un siglo el pecio del vapor Arna . Muchos buceadores de la zona ni siquiera lo llaman por su nombre: simplemente dicen 'El Vapor'. Se trata de uno de esos puntos de inmersión que todo el que bucea en Almería termina visitando alguna vez. El barco fue construido en 1905 en unos astilleros de Newcastle (Reino Unido) y originalmente se llamaba SS Hillhouse. Era un carguero de casi 100 metros de eslora que navegaba por rutas comerciales europeas. En 1925 pasó a manos de un armador checoslovaco y recibió el nombre de Arna. Tres años después, el 16 de febrero de 1928, su historia terminó frente a las costas de Almería. Aquel día el buque navegaba cargado de mineral de hierro desde Bona, actual Annaba (Argelia), rumbo a Middlesbrough en Inglaterra. Durante la travesía chocó con 'La Laja' , un bajo rocoso cercano al cabo. El golpe abrió una brecha en el casco y el barco terminó hundiéndose a poca distancia de la costa. Los 33 tripulantes lograron llegar a tierra y no hubo víctimas. Hoy el Arna descansa en el fondo marino prácticamente en posición de navegación, sobre un lecho de cascajo y arena. La proa se encuentra a unos 41 metros de profundidad y la popa a unos 40, mientras que la parte más alta del barco se sitúa en torno a los 28 metros. Esa profundidad hace que la inmersión no sea para principiantes. Los centros de buceo del parque natural suelen exigir experiencia previa: al menos una certificación que permita bajar hasta 40 metros, varias inmersiones registradas y haber buceado recientemente. Las corrientes en la zona también pueden ser fuertes , por lo que normalmente se desciende en barco y siguiendo siempre al guía. Pero quien baja hasta allí suele repetir. Parte de la popa todavía se conserva bien y aún puede verse la enorme hélice del barco. También quedan restos de las bodegas y de la estructura metálica del casco, colonizada por esponjas, gorgonias y anémonas. Con el tiempo el pecio se ha convertido en un auténtico arrecife artificial donde se concentran muchas especies. Los buceadores hablan de grandes bancos de sargos y mojarras rodeando la estructura, meros escondidos entre los restos, morenas, congrios o barracudas que aparecen en mitad de la inmersión. No es raro ver también dentones, túnidos o incluso peces luna cruzando sobre el casco. Por eso muchos consideran el Arna uno de los pecios más interesantes del Mediterráneo español. El cantante almeriense David Bisbal realizó en 2015 una inmersión al Arna. El artista más internacional de Almería, aficionado al buceo, bajó hasta el pecio en el marco de la grabación de un vídeo para la promoción del turismo de la provincia. La mejor época para visitarlo suele ser entre finales de primavera y principios de otoño , cuando el mar está más estable y la visibilidad es mayor. Aun así, completar el recorrido del barco en una sola inmersión es prácticamente imposible: con casi cien metros de eslora, el vapor obliga a elegir qué parte explorar primero. Con el paso del tiempo, este viejo carguero que nunca llegó a su destino se ha convertido en una pequeña leyenda del buceo en Almería. Un barco fantasma que sigue allí abajo, frente al Cabo de Gata, convertido en refugio de peces y en uno de los pecios más buscados por los submarinistas que visitan la costa andaluza.

Share this post: