Un nuevo estudio revela por qué los casos de párkinson se han duplicado en los últimos 25 años: "Es una preocupación importante"
2026-03-07 - 14:13
La prevalencia de la enfermedad de Parkinson se ha duplicado en todo el mundo en los últimos 25 años, algo que preocupa a investigadores y médicos. Ahora, un estudio ha identificado el que creen que puede ser el factor decisivo para este aumento de casos. Un equipo de médicos de la Universidad Médica de Gannan y de la Universidad Médica de Guangzhou, en China, analizaron 100 estudios previos, incluidos estudios con animales, experimentos de laboratorio y modelos computacionales, para construir un caso convincente que vincula los plásticos con el párkinson. "Con la intensificación de la contaminación plástica global, las amenazas potenciales que plantean los micro y nanoplásticos (MP/NP) a la salud humana se han convertido en una preocupación importante", escriben los investigadores en su artículo, publicado en la revista npj Parkinson Disease. "Los MP/NP ingresan al organismo a través de la ingestión, inhalación y contacto con la piel, acumulándose posteriormente en múltiples órganos, particularmente en el cerebro", explican los investigadores. Los microplásticos se definen como fragmentos menores de 5 milímetros, mientras que los nanoplásticos son menores de un micrómetro (una milésima de milímetro). Se introducen en el medio ambiente de diversas maneras, como la desintegración de residuos plásticos y la liberación del agua utilizada para lavar ropa sintética. Conectando los hallazgos de estudios anteriores, la revisión afirma que ingerimos plásticos a través de nuestros alimentos y bebidas, los inhalamos a través del aire e incluso los absorbemos a través de nuestra piel. Desde allí, fragmentos microscópicos de plástico llegan a nuestro cerebro atravesando la barrera hematoencefálica o entrando en las células nerviosas que recubren nuestra cavidad nasal. Para especular sobre lo que el plástico podría hacer cuando está en el cerebro, los investigadores señalan estudios que muestran que los microplásticos y nanoplásticos estimulan la formación de grupos de proteína alfa-sinucleína tóxica, típicos de los cerebros con párkinson. La revisión presenta evidencia de que los fragmentos de plástico pueden provocar neuroinflamación, interrumpir las comunicaciones entre el cerebro y el intestino y transportar metales dañinos al cerebro, un proceso conocido como ferroptosis. Todos estos tipos de daños se han relacionado con la enfermedad de párkinson en el pasado. La cadena de evidencia emergente, que comienza con pequeños plásticos y termina con el daño cerebral asociado al párkinson, es intrigante, pero los autores afirman que la investigación actual sobre el tema es "significativamente limitada" y que los efectos crónicos de la exposición y la toxicidad en humanos "siguen sin estar completamente caracterizados". "Las MP/NP, como contaminantes ambientales omnipresentes, se infiltran en los humanos a través de múltiples vías de exposición, atraviesan barreras biológicas y se acumulan en el sistema nervioso central, lo que constituye un nuevo peligro ambiental para la patogénesis de la enfermedad de Parkinson", escriben los investigadores. "Las investigaciones futuras deben comparar sistemáticamente cómo las propiedades de las MP/NP (incluido el tamaño, la forma, la carga superficial, el tipo de polímero y el estado de degradación) influyen en las vías relacionadas con la enfermedad de Parkinson", concluyen los investigadores.