Un parte de guerra del siglo XV para narrar los ocho siglos de la Catedral Primada
2026-02-23 - 07:53
La historia de la Catedral de Toledo se escribe con tinta, papel y memoria. La exposición 'Primada', que abrirá sus puertas el próximo 25 de mayo con motivo del VIII Centenario de la Seo Metropolitana , no solo propone un recorrido artístico y espiritual por la sede primacial de España, sino que incorpora documentos clave para entender su peso político, simbólico e histórico . Entre ellos, destaca una pieza excepcional procedente del Archivo Municipal de Toledo: una Real Provisión firmada en Zamora el 2 de marzo de 1476, por la que el rey Fernando V comunica a la ciudad de Toledo la victoria obtenida sobre las tropas portuguesas en las cercanías de Toro, Zamora. Se trata de un documento manuscrito sobre papel, conservado en el llamado Archivo Secreto, cuyo préstamo a la Catedral ha sido autorizado por la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento, con el informe favorable del técnico responsable del Archivo Municipal, Alfredo Rodríguez. Eso sí, la cesión se realiza bajo estrictas condiciones de conservación y seguridad , acordes con la fragilidad y el valor histórico de la pieza. No es la primera vez que este manuscrito abandona el Archivo Municipal por unos meses. Ya pudo verse en 2005 en la muestra 'Ysabel, la reina católica. Una mirada desde la Catedral Primada', donde fue contextualizado como una fuente de primer orden para comprender uno de los episodios decisivos de la Guerra de Sucesión Castellana . Ahora, veinte años después, regresa al templo toledano con una nueva lectura: la de la Catedral como escenario y testigo de los grandes acontecimientos que forjaron la monarquía y el Estado moderno. En el catálogo de aquella exposición, el documento iba acompañado de una ficha firmada por Pascual Martínez Sopena, catedrático de la Universidad de Valladolid, que subrayaba su carácter casi periodístico . La carta, redactada inmediatamente después del combate, puede considerarse el parte oficial de la batalla de Peleagonzalo, nombre con el que se conoce el enfrentamiento librado el 1 de marzo de 1476 en los campos próximos a Toro. En ella, Fernando relata con detalle el preludio y el desarrollo de una batalla que frustró las aspiraciones de Alfonso V de Portugal al trono de Castilla, que había intentado asegurar combinando la vía militar con su matrimonio con su sobrina Juana, la hija de Enrique IV de Castilla, conocida por sus detractores como la Beltraneja . Frente a ella, se alzaba la candidatura de Isabel I de Castilla, apoyada por Fernando y por buena parte del reino. El texto describe un escenario marcado por las lluvias de febrero, el barro de los campos y la crecida del Duero, mientras Zamora, Tordesillas y Toro concentraban la actividad militar. Isabel se encontraba en Tordesillas organizando recursos, mientras Fernando trataba de rendir el alcázar de Zamora, defendido por Alfonso de Valencia. Toro, en manos portuguesas, actuaba como cuartel general de Alfonso V . La carta narra cómo el infante don Juan de Portugal sorprendió el arrabal de Zamora y cómo Fernando, decidido a no dejar escapar al enemigo, ordenó la persecución nocturna hasta dar alcance a las tropas portuguesas en los campos de Peleagonzalo, «a la vista de la ciudad de Toro». Más allá del relato militar, el documento revela el uso consciente de la propaganda política. Fernando atribuye la victoria a la justicia de sus derechos al trono, a la misericordia divina y a la intercesión del apóstol Santiago, presentando el triunfo como un signo del respaldo de la Providencia. No es casual que cartas similares se enviaran a otras ciudades como Baeza, Sevilla o Murcia, donde incluso se conserva otra misiva remitida por la propia Isabel desde Tordesillas. Isabel y Fernando se autodenominan en el texto «reyes de Portugal» , una estrategia simbólica destinada a minar la legitimidad de Alfonso V y reforzar su propia causa ante las ciudades del reino. Las crónicas posteriores, como escribe Pascual Martínez Sopena, matizarían el alcance real de la victoria. Aunque Alfonso V hubo de refugiarse en Castronuño, el infante don Juan consiguió mantener el control del campo durante la noche y regresar a Toro en orden al día siguiente. El combate estuvo lejos de ser decisivo desde el punto de vista estrictamente militar, pero sí lo fue en el plano político y simbólico . El documento recuerda también episodios de valor que han pasado a la historia, como el del alférez Duarte de Almeida, que sostuvo el estandarte portugués incluso después de perder los brazos, o el de las milicias de Zamora, cuyo pendón fue adornado desde entonces con una franja verde concedida por los Reyes Católicos en reconocimiento a su bravura. La presencia de esta Real Provisión en la exposición 'Primada' refuerza la idea de la Catedral de Toledo no solo como un monumento artístico, sino como un archivo vivo de la historia de España. Ocho siglos después de su consagración, el templo vuelve a acoger un documento que habla de reyes, batallas, fe y poder ; un testimonio directo de cómo Toledo fue, y sigue siendo, un centro neurálgico de la vida política y espiritual del país. Con este préstamo excepcional, el Ayuntamiento y la Catedral estrechan de nuevo lazos en una conmemoración que mira al pasado para entender mejor el peso histórico de la Primada y su proyección en la historia común de Castilla y de España.