TheSpaineTime

Una familia con un hijo con discapacidad acosada por pagar «renta antigua»: «Quieren echarnos»

2026-03-19 - 18:10

Antonio, David y Gregoria llevan viviendo en el piso desde el que hablan a cámara alrededor de 48 años. «Entramos pagando 5.500 pesetas y nos costaba. Éramos muy jóvenes y lo hacíamos con mucho sacrificio. Ahora la vejez no nos dejan tranquilos», ha dicho Gregoria. Ella es la que ha explicado a Pepa Romero para 'Y Ahora Sonsoles' (Antena 3) la situación que están pasando, con el acoso de los vecinos, ha denunciado, que golpean la puerta, hacen ruidos y les amenazan para que dejen la casa. Todo viene porque están en uno de los conocidos como 'pisos de renta antigua', un inmueble por el que ahora pagan 200 euros. «Mi hijo está enfermo, tiene una discapacidad mental, la dependencia reconocida, y va a un centro de salud. Nos hemos puesto en contacto con el dueño de la casa y dice que no sabe nada, pero la realidad es que ha metido de gratis a personas abajo y claro, tienen que premiarlos por el trabajo bien hecho», ha referido Gregoria. Al escucharla, Sonsoles Ónega le ha apuntado si estaría viniendo a decir que es el propietario el que quiere que se vayan y ella ha asentido. Sin embargo, tanto Gregoria como David y Antonio tienen claro que su lugar está ahí: «Intento defender a mi hijo, que está enfermo, y mi casa, porque no tengo a dónde irme. No me voy a ir debajo de un puente, ¿a dónde me voy? ¿A la calle?». Es por esto que dice que si les dan una alternativa se marcharían pero que en estos momentos para ellos es imposible dejar el inmueble porque no tienen alternativa. María Pastor, abogada especialista en materia inmobiliaria, ha dicho, con la ley en la mano, la realidad de la situación. «Para el dueño está complicado porque con un contrato de renta antigua no se puede rescindir, salvo que dejaran de cumplir el contrato. Si no hay incumplimiento es imposible», ha sentenciado. De hecho cabe incluso la subrogación: «Su hijo podría quedarse también de manera vitalicia». Al escuchar sus palabras, Sonsoles Ónega se ha quedado sorprendida por la información de la letrada y le ha dicho a Gregoria: «Yo la quiero mucho, peor no se, heredar el contrato, pues a ver... entiendo que...». Ángel Antonio Herrera, entre los colaboradores de la tarde, ha apuntado que esto es un ejemplo más de los vacíos y conceptos que hay en la ley que deberían tener una revisión.

Share this post: