TheSpaineTime

Una fosa común de hace 2.800 años revela violencia selectiva contra las mujeres y los niños: no fue una matanza al azar

2026-02-23 - 18:23

La violencia, una de las principales facetas del comportamiento humano, ha evolucionado a lo largo de la historia. Desde un simple conflicto intergrupal hasta una violencia masiva más estratégica, las víctimas siguen siendo uno de los elementos clave para comprender los móviles detrás de las matanzas ocurridas durante la Prehistoria. Un equipo de arqueólogos internacional ha publicado este lunes un estudio que arroja luz sobre el hallazgo de una fosa común de la Edad de Hierro temprana, en el siglo IX a.C, en la región de la Cuenca de los Cárpatos, situada en Serbia, que contiene una proporción inusual y elevada de mujeres y niños entre los asesinados en la matanza. Según los investigadores, este patrón sugiere violencia selectiva dirigida específicamente a estos grupos, algo poco documentado en ese periodo histórico. El equipo ha analizado los restos de hasta 77 personas. Hasta 51 de ellas eran niños y adolescentes y, de los 72 individuos de los que se ha podido determinar su sexo biológico, se ha descubierto que 51 eran mujeres, según han concretado en un artículo publicado en la revista Nature Human Behaviour. Esta composición demográfica contrasta de forma clara con lo que se esperaría en una matanza indiscriminada o en muertes por causas naturales o accidentales. De esta forma, los investigadores han interpretado estos datos como una evidencia que demuestra una forma de violencia organizada en la que mujeres y niños fueron atacados de manera deliberada. La proporción tan marcada de estos grupos entre los fallecidos sugiere unos patrones de ataque distintos a los de los conflictos comunes en sociedades guerreras de la Edad de Hierro. El estudio rompe con la percepción dominante de que las principales víctimas de violencia en sociedades antiguas eran principalmente combatientes masculinos adultos. De hecho, la elevada presencia de mujeres y niños sugiere escenarios de violencia más complejos y posiblemente con motivaciones que no terminan de encajar con los modelos tradicionales de la guerra prehistórica. "La violencia letal excesiva, ejercida principalmente sobre mujeres y niños, sugiere un sesgo demográfico selectivo. Las personas enterradas juntas compartían escasas relaciones genéticas, incluso distantes, por lo que su asesinato constituye una evidencia contundente de un episodio de conflicto interregional y de un cambio agresivo subyacente en el poder, la violencia y las relaciones de género en la región", han apuntado en la investigación.

Share this post: