Una mujer intenta matar a su pareja con pastillas tras conocer que violó al niño que criaron como un nieto
2026-02-11 - 16:15
En mayo de 2024, un hombre de entonces 69 años se presentó en dependencias de la Guardia Civil de Lliria ( Valencia ) para confesar haber cometido violaciones y abusos a mujeres de su entorno familiar más próximo durante las últimas cinco décadas. Algunas de ellas, menores, como su nieta, amigas de la misma, su hermana o su cuñada. Ahora, su mujer, investigada en la causa por presuntamente encubrir los hechos, le ha tratado de matar a base de pastillas al conocer que también habría abusado de un niño al que dice haber criado como un nieto. Agentes de la Guardia Civil han detenido en la localidad de Casinos a la pareja del depredador sexual confeso después de que admitiera haber intentado matarle a través de la ingesta de pastillas , conforme ha avanzado el diario Las Provincias y ha podido confirmar este periódico . La mujer, de 46 años, ya ha pasado a disposición judicial. El hombre permanecía en libertad, pese a la gravedad de los hechos denunciados. Cuando confesó y fue detenido, ingresó en prisión provisional, comunicada y sin fianza por cuatro delitos continuados de agresión sexual contra otras tantas víctimas. No obstante, algunos de los hechos confesados se remontarían a los años 70 , por lo que habrían prescrito. En el momento de su confesión, acudió al cuartel acompañado de su actual pareja, madre de una de las víctimas, y que ahora ha tratado de envenenarle con pastillas tras haber conocido la existencia de una nueva víctima relativa a su círculo más cercano. Meses después de ser encarcelado, la sección quinta de la Audiencia de Valencia acordó dejarlo con medidas cautelares al estimar un recurso de la defensa del investigado que alegó que no se daban los requisitos de necesidad, subsidiariedad y proporcionalidad para decretar la medida cautelar de prisión dado que dos de las cuatro supuestas agresiones imputadas al recurrente estarían prescritas y cuestionaba otras dos declaraciones de las víctimas. Asimismo, sostenía que acudió voluntariamente a declarar a la Guardia Civil, que carece de medios económicos para huir y que una orden de alejamiento respecto de las denunciantes sería suficiente. La Fiscalía se opuso a la libertad al entender que con la medida de prisión de lo que se trata es de evitar la reiteración delictiva y el investigado ha reconocido cuatro agresiones. A las cinco denuncias iniciales se sumaron posteriormente dos más, la última, de la madre de un menor que situaría los presuntos abusos en fechas anteriores a