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Una sonda espacial de 600 kilos está a punto de reingresar a la Tierra tras finalizar su misión

2026-03-11 - 09:14

La NASA lanzó la sonda Van Allen Probe A en agosto de 2012 para recopilar datos sin precedentes sobre los cinturones de Van Allen y, desde entonces, ha realizado varios descubrimientos importantes sobre el funcionamiento de los cinturones de radiación, incluyendo los primeros datos que muestran la existencia de un tercer cinturón de radiación transitorio. Pero después de catorce años de arduo trabajo, se espera que la sonda Van Allen Probe A reingrese a la atmósfera de la Tierra. Con motivo del final de su misión, la Fuerza Espacial de Estados Unidos ha predecido que la sonda, de aproximadamente 600 kilos, reingresará en la atmósfera sobre las 00:45 hora española peninsular del 11 de marzo, con una incertidumbre de +/- 24 horas. Además, según informa la NASA en un comunicado oficial, está previsto que la mayor parte de Van Allen Probe A se queme al atravesar la atmósfera, aunque existe la posibilidad de que algunos componentes sobrevivan al reingreso. No obstante, para evitar una situación similar a la que ocurrió en abril de 2024 cuando un trozo de basura de la Estación Espacial Internacional impactó contra un hogar en EEUU, la NASA garantiza que "el riesgo de daño a cualquier persona en la Tierra es bajo, aproximadamente 1 en 4200". El origen de la misión de las sondas Van Allen Diseñada originalmente para una misión de dos años, la sonda Van Allen Probe A se lanzó junto a Van Allen Probe B en agosto de 2012 para recopilar información sobre los dos cinturones de radiación permanentes de la Tierra. Ambas sondas fueron las primeras naves espaciales diseñadas para operar y recopilar datos científicos dentro de los cinturones, de esta manera, pudieron realizar varios descubrimientos importantes sobre cómo funcionan los cinturones de radiación durante su vida útil. Después de siete años, en 2019, la NASA dio por terminada la encomienda cuando ambas sondas se quedaron sin combustible y, en un principio, los analistas determinaron que reingresarían a la atmósfera terrestre en 2031. No obstante, en 2014, los científicos confirmaron que el Sol había alcanzado su máximo solar y se desencadenaron unos intensos fenómenos meteorológicos espaciales, lo que ha provocaron un reingreso antes de lo previsto. Sin embargo, pese a que Van Allen Probe A está de vuelta a la Tierra, la NASA informa que no se espera que la sonda Van Allen B vuelva a ingresar antes de 2030. Las sondas Van Allen son claves para comprender el clima espacial Los datos de las sondas Van Allen de la NASA desempeñan un papel importante en la comprensión del clima espacial y sus efectos. Mediante la revisión de datos archivados de la misión, los científicos estudian los cinturones de radiación que rodean la Tierra para predecir el impacto de la actividad solar en satélites, astronautas e incluso sistemas terrestres —como las comunicaciones, la navegación y las redes eléctricas—. Además, al observar estas regiones dinámicas, las Sondas Van Allen han contribuido a mejorar los pronósticos de los fenómenos meteorológicos espaciales y sus posibles consecuencias.

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