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Víctimas de los Testigos de Jehová piden a Justicia que revise sus estatus como religión

2026-03-05 - 18:53

La Asociación Española de Víctimas de los Testigos de Jehová (AEVTJ) va a solicitar que se revise la inscripción de esta confesión en el Registro de Entidades Religiosas, dependiente del Ministerio de Justicia. La organización, que agrupa a antiguos miembros de la comunidad religiosa, plantea que las autoridades valoren «la adecuación de dicho reconocimiento institucional» conforme a los criterios legales vigentes y tengan en cuenta los testimonios de víctimas recogidos en el juicio celebrado entre 2022 y 2023 en Torrejón de Ardoz en el que narran el ostracismo al que fueron sometidos por la organización. «Son las autoridades las que deben juzgar si esas prácticas [que quedan acreditadas en la sentencia que absolvió a las víctimas del delito contra el derecho al honor de que les acusaba la confesión] están suponiendo un perjuicio a la sociedad y si una organización que supone un perjuicio puede tener los beneficios que la sociedad da a las religiones», ha concretado Samuel Ferrando, actual presidente de la AEVTJ. La petición forma parte de un comunicado público difundido este jueves por la asociación, que agrupa actualmente a más de seiscientas personas que han sido expulsadas o han abandonado la organización religiosa. En la actualidad, la confesión Testigos de Jehová está reconocida como religión de notorio arraigo por el Ministerio de Justicia. Con esta iniciativa, la asociación de víctimas busca que se revise ese estatus. El texto aclara que la petición se hace «en ejercicio de los derechos reconocidos por nuestro ordenamiento jurídico» y desde «el respeto a la libertad religiosa y sin cuestionar las creencias individuales de quienes libremente las profesan». Parte de los antiguos miembros de la AEVTJ han participado recientemente en la serie documental 'Sobrevivir al paraíso: Más allá de Testigos de Jehová', producida para la plataforma HBO e inspirada en los artículos y el podcast de ABC, 'Los expulsados del paraíso' . En estos trabajos periodísticos se recogen testimonios de personas –entre ellas algunas de las que testificaron en el juicio– que relatan su paso por la confesión religiosa y el ostracismo social al que fueron sometidos después de ser expulsados. Cuando la asociación fue denunciada por los Testigos de Jehová –que reclamaban que fuera disuelta– apenas contaba con una veintena de miembros y ahora, tres años y medio después del juicio, está compuesta por »648 personas que han sido capaces de dar un valiente paso para expresar su voz», han explicado en su comparecencia pública. Además de los socios, «miles de personas que siguen en los Testigos de Jehová se ponen en contacto con nosotros, aunque no hacen públicas sus discrepancias por miedo a perder el contacto con sus familiares», ha explicado la vicepresidenta de la entidad, Soraya Navarro, conocida en redes sociales como Soraya Nárez y autora del libro 'No somos parte del mundo' en el que que cuenta su experiencia dentro de la confesión religiosa. El comunicado también recuerda que la asociación presentó en 2023 una denuncia penal colectiva ante las autoridades competentes con el objetivo de que determinados hechos relacionados con su experiencia dentro de la organización religiosa pudieran ser evaluados dentro del procedimiento judicial correspondiente. Esa denuncia «se encuentra actualmente pendiente de las decisiones procesales que correspondan», por lo que ante la ausencia de respuesta, el pasado 28 de enero de 2026 la asociación presentó también una solicitud ante el Defensor del Pueblo para que intermedie en la situación y se impulsen las actuaciones necesarias dentro de ese procedimiento. El colectivo afirma que mantiene «pleno respeto hacia el funcionamiento de la Administración de Justicia y hacia las garantías propias del Estado de Derecho». Otro de los aspectos subrayados en la comparecencia pública es la necesidad de apoyo psicológico para los antiguos miembros que han abandonado la organización. Por ello, el colectivo plantea la necesidad de que las administraciones públicas faciliten recursos que permitan ofrecer atención especializada a quienes lo necesiten. En el comunicado se afirma que existe «la necesidad de dar soporte psicológico a nuestros asociados y asociadas, muchos de los cuales expresan y sienten sufrimiento antes, durante o después del abandono de la organización religiosa». «Uno de cada diez socios que se ha dado de alta tenía ideas suicidas en ese momento», ha destacado el presidente. El comunicado también ha servido para dar a conocer el estudio académico que se encuentra actualmente en marcha sobre las experiencias de antiguos miembros de grupos considerados potencialmente abusivos . El estudio está impulsado por el grupo Invictus Investigación, integrado por profesionales del Departamento de Psicología Social y Psicología Cuantitativa de la Universitat de Barcelona y del Departamento de Psicología Biológica y de la Salud de la Universidad Autónoma de Madrid. El estudio en curso busca evaluar de forma rigurosa posibles experiencias de abuso psicológico y las dificultades psicológicas o sociales que pueden haber vivido quienes pertenecieron a los Testigos de Jehová. La recogida de datos comenzó hace poco más de un mes y, hasta el momento, han participado 1.034 exmiembros, tanto de España como de otros países de habla hispana. «El propósito de esta convocatoria no es realizar atribuciones generales de responsabilidad ni cuestionar creencias religiosas», señala el comunicado. Cualquier valoración jurídica o determinación de responsabilidades, añade el texto, corresponde únicamente a las autoridades judiciales y administrativas competentes. En ese mismo sentido, la entidad reafirma «su respeto pleno a la libertad religiosa y a los derechos fundamentales de todas las personas», incluido el derecho a expresar experiencias personales dentro del marco democrático. Mientras tanto, la organización pide que cualquier referencia pública a su actividad se entienda dentro del contenido íntegro del comunicado , que pretende –según explican– dar visibilidad a testimonios personales y abrir un debate público sobre las experiencias de quienes han abandonado la confesión.

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