Víctor Muñoz, el canterano rechazado por el Barça y el Madrid que puede ir al Mundial
2026-03-28 - 17:30
En el Osasuna, su club, el momento se celebró como un hito histórico. Hacía cien años que un futbolista de la entidad pamplonesa no anotaba un gol con la selección española en su debut. En 1926 Severiano Goiburu se estrenó con un tanto ante Hungría (4-2) en Vigo. El viernes noche igualó esa estadística centenaria Víctor Muñoz, dorsal 25 con la camiseta crema de la selección. Víctor Muñoz (Barcelona, 22 años) ingresó en el minuto 62 en el campo de La Cerámica en sustitución de Lamine Yamal, quien jugó bien pero no deslumbró como tantas veces. En esa media hora el atacante del Osasuna mostró la velocidad, el ingenio y el regate que lo han convertido en una de las sensaciones de la liga española. Y rubricó la noche con un gran tiro de empeine después de un excelente tacón de Ferran. No habrá que remontarse cien años para compulsar otro dato, pero al delantero de desborde eléctrico y velocidad punta le han descartado las dos principales canteras de España, el Barcelona y el Real Madrid decidieron un día cortarlo en el arduo proceso de filtrado que suelen llevar a cabo los dos gigantes. El jugador catalán coincidió en La Masía con la generación de Balde, Casadó y Fermín, tres dorsales del primer equipo culé. Pero nuestro protagonista no pudo casi ni iniciar la escalada de los sueños porque fue descartado por el Barça en categoría infantil. Muñoz buscó refugio en el Damm, un club formativo con sede en Barcelona que no cuenta con un equipo profesional o senior, sino que fue fundado en 1954 por un grupo de trabajadores de la cervecera Damm apasionados por el fútbol. Su objetivo primordial es adiestrar a jugadores jóvenes, desde benjamines hasta juveniles, para que más tarde puedan dar el salto a clubes profesionales. Después de un par de campañas en la entidad cervecera, el Real Madrid y su extensa red de ojeadores lo captaron para el juvenil A de la entidad merengue. Muñoz confesó su admiración y gratitud por Raúl, el estandarte del madridismo y que ha tratado de construir una carrera como entrenador en la cantera blanca. No hace ni un año que el fútbol le presentó una situación estelar y casi de ensueño a Víctor Muñoz. Fue convocado por Ancelotti para el clásico de primavera con el Barcelona y de ahí salió tocado por una jugada. El pase al espacio de Mbappé en los últimos minutos del choque, el mano a mano con Szczesny y el fallo ante el gol que terminó por convertirse en pesadilla para él. Como siempre en ese bar de codo en la barra que a veces son las redes sociales, a Víctor Muñoz lo crucificaron con insultos y chanzas de todo tipo por su error en un lance del juego. «Es complicado gestionar todo esto, más que nada porque pasas de cero a cien», declaró el futbolista a La Razón. El Osasuna lo fichó este verano y el Real Madrid se guardó el 50% de los derechos de un futuro traspaso. El delantero ha despuntado en la Liga por su velocidad y capacidad para encarar y romper defensas, el tipo de jugador tan apreciado porque cada vez quedan menos, al estilo de Lamine Yamal o Vinicius. A De la Fuente le ha entrado por el ojo el delantero del Osasuna y de éste no podrá comentar como suele que «lo conoce desde hace mucho tiempo», como con tantos otros. Muñoz nunca ha sido convocado en las categorías inferiores de la Federación. El seleccionador lleva tiempo con un casting de futbolistas de estas características, capaces de cambiar el rumbo de los partidos. Ha probado con Yeremy Pino, que va y viene pero nunca termina de confirmarse, Bryan Zaragoza, De Frutos, Bryan Gil o Jesús Rodríguez. Extremos que desafían a las defensas. En Villarreal Víctor Muñoz tuvo una media hora descollante, marcó un gol y generó dos ocasiones más. «Es un debut soñado. Estoy muy feliz. Estoy muy agradecido a los compañeros, al seleccionador por la oportunidad. Ha salido todo increíble», comentó después del partido contra Serbia. «Lo mejor que tiene es la humildad. Sabe que acaba de llegar, que tiene que seguir trabajando mucho, pero ha hecho algo muy importante», destacó De la Fuente. «Ha encajado perfectamente y eso es muy importante. Solo le pido que siga con esas ganas de mejorar y escuchando mucho, porque esa es la mejor manera de crecer». Al jugador le puede haber cambiado la vida aquel fallo en el clásico, la salida del Madrid y el debut con la selección desde el Osasuna. Ya apunta al Mundial. «La verdad es que te cambia la vida muy rápido, no te da tiempo a asimilarlo, pero intento disfrutar del proceso, de cada día, sobre todo de aquí, de coger experiencia en estos partidos, ya tanto aquí como en mi club. Pasito a pasito, he encontrado hueco», aseguró en Villarreal.