Valerie Tasso, sexóloga: "Muchas mujeres de mi edad no se han masturbado jamás porque lo han visto como algo que no se hacía"
2026-03-08 - 09:43
Durante siglos, la sexualidad femenina ha sido objeto de control, censura y, en la época victoriana, de patologización. Durante este periodo, el deseo femenino fue negado, reprimido y tratado como si fue una enfermedad, considerando a las mujeres como seres asexuados que, cuando manifestaban deseo, eran diagnosticadas de histeria y tratadas clínicamente de sus "ardores pasionales" para procurarles el "paroxismo histérico", que es como se denominaba por entonces al orgasmo femenino. Esta masturbación "terapéutica" debió de resultar éticamente controvertida para los biempensantes y bastante "cansada" para los médicos que la practicaban, inventando el primer —mal llamado— "consolador" de vapor para hacer la tarea mucho más rápida y sencilla. Desde entonces, el deseo y el orgasmo femenino ha pasado de ser algo clínico procurado por un médico en un ambiente aséptico y de vigilancia a ser reclamado por las mujeres durante su liberación social y sexual. Del primer "consolador" de vapor, hemos pasado a modelos de vibradores más sofisticados, como el Lelo Switch, con un diseño más parecido a una escultura que a un juguete erótico. Para comprender esta evolución, hablamos con Valerie Tasso, sexóloga de Lelo, sobre la represión del deseo femenino, la brecha orgásmica y cómo influye la estigmatización de la masturbación femenina en la salud mental de las mujeres.