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Vampiros negros o supremacistas blancos: una pelea política por el Oscar a la Mejor Película

2026-03-02 - 16:53

La agotadoramente larga temporada de premios entra en su recta final con unas cuantas dudas en el aire. Tras la celebración este fin de semana de los galardones de los sindicatos de productores (PGA) y de actores (SAG), Hollywood fija la mirada por fin en el 15 de marzo, cuando se celebrará la 98a edición de los Oscar. 'Los pecadores' ha vencido en el influyente gremio de intérpretes, precisamente el apoyo que necesitaba si quería hacerle frente a la todoterreno 'Una batalla tras otra' . La única plaza importante que falta hasta entonces es este próximo domingo, día 8, pues anunciarán su palmarés otros tres sindicatos muy importantes: guionistas, directores de fotografía y editores de sonido. Si todo va según lo previsto, servirán para reforzar aún más las opciones de dichas películas. La de Paul Thomas Anderson ha arrasado en los principales precursores -PGA, DGA, Globos de Oro, BAFTA, Critics Choice, el ACE de los montajistas- y a su favor tiene que todas las películas que hicieron este mismo pleno en ediciones pasadas también ganaron el Oscar. Pero la guerra no termina ahí. Los dos largometrajes llegan como grandes favoritos gracias a los premios que han ido acumulando, las buenas críticas, sendos éxitos en taquilla y a sus relatos sobre raza e inmigración , un asunto que no podría estar más de actualidad en la América de Trump, el ICE y las deportaciones. Sin embargo, con discreción y pese a tenerlo (casi) todo en su contra, 'Los pecadores' ha ido moviendo ficha silenciosamente hasta que el 22 de enero a primera hora acaparó los titulares al convertirse en la película más nominada de la historia de los Oscar , con 16 menciones, dos más que las de 'Eva al desnudo' (1950), 'Titanic' (1997) y 'La La Land' (2016). ¿Cómo logró una atrevida película de terror sobre vampiros afroamericanos y músicos de blues en los años 30 llegar tan lejos en una ceremonia tan esnob? Por un lado, a 'Los pecadores' le beneficia, claro, el relato histórico. No sólo la propia relación que América ha tenido con la comunidad negra (una acomplejada espina que nunca han conseguido arrancarse del todo), sino también la de la propia Academia de Hollywood, habitualmente señalada por acusaciones de racismo. Nunca un director afroamericano ha ganado el Oscar y sólo el 6% de los actores que han conseguido la dorada estatuilla han sido negros (es decir, 22 de un total de 361). En cualquier caso, a priori la gran favorita sigue siendo 'Una batalla tras otra', sobre todo porque su contexto y sinopsis también le vienen como anillo al dedo a una industria que utilizará cualquier excusa para meterle un dedo en el ojo a Trump durante la ceremonia. La trama de la película mezcla redadas de inmigrantes, supremacismo blanco y revolucionarios antisistema , precisamente cuando Estados Unidos está sumido en el enfrentamiento con el ICE en Mineápolis y las políticas de deportaciones del Gobierno. Una casualidad (la rodaron cuando todavía gobernaba Biden) que la catapulta hacia el éxito. Sobre el papel, además, está todo lo que ha ganado hasta ahora. Si algo nos enseñaron 'Nomadland' y 'Oppenheimer' es que cuando una película arrasa, a veces lo más inteligente es apostar por ella. Sin embargo, ese favoritismo no siempre es beneficioso. Desde que los Oscar empezaron a «diversificar» sus miembros (debido a las quejas por la marginal representación de mujeres, afroamericanos o extranjeros en la Academia) allá por 2015, justo cuando introdujeron el llamado voto preferencial (a través del cual triunfa la película que genera mayor consenso y no necesariamente la que tenga más apoyos), muchas de las películas que llegaban como favoritas terminaban perdiendo: 'El renacido' contra 'Spotlight', 'Tres anuncios en las afueras' contra 'La forma del agua', '1917' contra 'Parásitos', 'El poder del perro' contra 'CODA'... o el caso más recordado: 'La La Land' contra 'Moonlight'. A pesar de que 'Una batalla tras otra' ha vencido en los principales precursores, cada vez esa estadística es menos relevante y casi todas las últimas ganadoras del Oscar habían perdido previamente el Globo de Oro (siete de las últimas once) y/o el BAFTA (nueve de las últimas once), pero habían ido dando sorpresas -un premio imprevisto aquí, una nominación que nadie vio venir allá- que daban a entender que habían gustado más de lo que parecía y que podían convertirse en un 'dark horse' que tomase la delantera en la recta final. Y eso es precisamente lo que está haciendo 'Los pecadores'. Su récord de nominaciones en los Oscar, los laureles a su guion en casi todas las galas, el SAG al Mejor Reparto (e incluso Mejor Actor para Michael B. Jordan, por delante de Chalamet o DiCaprio) o el inesperado BAFTA a Wunmi Mosaku indican que es mucho más fuerte de lo que Paul Thomas Anderson desearía. A eso se suma que, además, es la rival a batir en importantes categorías como Mejor Guion Original o Mejor Música, y que Mosaku podría repetir premio el 15 de marzo. La coreana 'Parásitos', quintaesencia de este tipo de exóticos caminos hacia el Oscar, llegó a la ceremonia habiendo perdido todos los premios previos contra '1917', excepto, precisamente, el del Sindicato de Actores. Aun así, no eran pocas las predicciones que apostaban por ella, aunque fuera teóricamente contra las estadísticas. Había en el aire un ambiente de cariño hacia la película que arrasó gracias a un voto muy cinéfilo y emocional , algo que también benefició a 'CODA', 'Todo a la vez en todas partes' o, el año pasado, 'Anora'. Todas ellas -y también 'Spotlight' o 'La forma del agua'- perdieron tanto el BAFTA como el Globo de Oro, pero fueron un fenómeno dentro de la industria a última hora, cuando se abre el plazo de votaciones. Todo el mundo hablaba de ellas y quería un 'selfie' con sus protagonistas, un tipo de aprecio que se respiró también anoche en el aplauso y vítor que los asistentes de los SAG regalaron a los protagonistas de 'Los pecadores' cuando lograron el premio principal. Y, a veces, para los académicos ese tipo de respeto se impone a cualquier otro criterio a la hora de meter una papeleta. ¿Será todo esto suficiente para los vampiros? Veremos, porque 'Una batalla tras otra' ha demostrado mucho músculo, pero la historia reciente es un viento que sopla a su favor.

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