Venta en tiempo récord de la casa donde aparecieron muertos Gene Hackman y su mujer
2026-02-03 - 12:55
Fue en febrero de 2025 cuando Hollywood se tiñó de negro tras la repentina muerte del legendario actor Gene Hackman y su mujer, Betsy Arakawa , quienes fueron encontrados muertos en su vivienda ubica en Santa Fe, Nuevo México. A mediados del pasado mes de enero, a puertas de cumplirse el año de su fallecimiento, la propiedad fue puesta a la venta por 5,7 millones de euros. La casa, ubicada en Old Sunset Trail, específicamente en la urbanización privada Santa Fe Summit, cuenta con algo más de 21 hectáreas y suma aproximadamente 1.200 metros cuadrados construidos. Sorprendentemente, la propiedad ha encontrado comprador en tiempo récord por 5,2 millones de euros -un poco menos de su valor inicial-. El relato que acompaña la venta de la casa es para algunos una historia tétrica. Hackman tenía 95 años y padecía alzhéimer; Arakawa, 65. Los forenses concluyeron que las muertes se produjeron con aproximadamente una semana de diferencia: ella habría fallecido antes por un síndrome pulmonar por hantavirus —una enfermedad infrecuente vinculada a la exposición a roedores— y él días después por causa cardiovascular, con el deterioro cognitivo como factor agravante. Con ese antecedente, el dilema comercial resultaba inevitable: cómo sacar al mercado una vivienda que para muchos ha dejado de ser solo una casa para convertirse en el escenario de un desenlace trágico . Desde Sotheby's International Realty, la firma encargada de la venta, reconocieron abiertamente ese condicionante y explicaron que, a diferencia de lo habitual en propiedades vinculadas a grandes celebridades, decidieron no aplicar ninguna «prima» asociada al nombre de Gene Hackman. También dijeron que asumían que habría potenciales compradores reacios a adquirir un inmueble donde se produjo un fallecimiento, pero subrayaron que el precio se había fijado exclusivamente en función del valor real de mercado y de las características objetivas de la finca, no de la identidad de quien fue su propietario. La finca incluye seis dormitorios en total, distribuidos entre la residencia principal y una casa de invitados independiente, además de un estudio artístico. La vivienda principal se levantó hacia finales de los 90, después de que Hackman adquiriera el terreno en esa década, cuando ya había consolidado su vínculo con Nuevo México. La arquitectura es uno de los argumentos fuertes del anuncio . En lugar de replicar sin más el adobe tradicional, el conjunto juega con un lenguaje contemporáneo: grandes paños de vidrio, presencia de piedra y líneas limpias, sin renunciar a guiños regionales como los tonos tierra y las vigas de madera que rematan techos altos. Los ventanales de suelo a techo conectan el interior con el paisaje y hacen del salón y el comedor espacios más de contemplación que de exhibición.