Viajar sola y ser mujer: cuatro experiencias inspiradoras
2026-03-09 - 08:23
El 'solo travelling' (viajar solo) siempre ha existido; personas que deciden no esperar a cuadrar sus días libres con nadie, reservan unas vacaciones y se lanzan a la aventura sin acompañantes. Pero en los últimos años, esta manera de viajar ha experimentado una tendencia a la alza que reúne cada vez a más personas interesadas en disfrutar de los viajes sin depender de nadie. En una sociedad que con los años se erige mayor interconectada, no es extraño que se necesiten momentos de desconexión; y no sólo laboral, sino también descansos sociales . La experiencia de viajar solos permite conectar con uno mismo durante la escapada, descubrir lugares al ritmo que cada uno desee – con más o menos descansos, visitas a museos o paradas para contemplar la vida en la ciudad – y mejorar la sensación de confianza y autonomía personal. Hay quienes deciden cargar una mochila e improvisar, otras personas que se sienten más cómodas con un 'planning' previo u otras que deciden viajar solas, pero acompañadas y organizan un viaje con un grupo de personas en su misma situación. La manera más popular es reservar un billete de avión o de tren, hacer el equipaje, y comenzar esa aventura turística e introspectiva. Pero ahora, empresas como CamperDays facilitan el alquiler de caravanas para promover también este medio de transporte. Según datos de esta compañía, en los últimos tres años el porcentaje de personas que han reservado caravanas para viajar por su cuenta ha aumentado en un 25% y en el último año, un 40% de las reservas fueron realizadas por mujeres. Precisamente, es en ellas en quienes queremos centrar la atención. Según un estudio realizado por el grupo hotelero 'The Social Hub' a 2.000 mujeres sobre su seguridad en viajes de trabajo que realizan solas, el 100% de las encuestadas de entre 18 y 24 años, así como el 80% de las de 25 a 45, afirman estar preocupadas por su protección; un 75% de ellas aseguraron no sentirse seguras durante estos viajes. A pesar de la gravedad de estos datos, las mujeres no piensan detenerse; la historia las ha visto siempre como las débiles, las dependientes, las que necesitan protección..., pero es el pasado y se contrapone a un presente que deja claro que las cosas han cambiado – y seguirán haciéndolo –. Con motivo del 8 de marzo, desde Viajar hemos entrevistado a cuatro mujeres que han hecho del 'solo travelling' su modo de vida y que desde sus redes sociales y blogs animan a más personas a sumarse a esta aventura. Nacida en un pequeño pueblo de Segovia, Estela Gómez ha vivido en diferentes ciudades como Madrid, Barcelona y Düsseldorf. Actualmente reside en Valladolid, pero no únicamente, ya que dedica gran parte de su tiempo a viajar. Su aventura como 'solo traveller' comenzó en 2016 con un viaje de seis meses por Sudamérica que cambió su forma de experimentar el turismo. Desde 2012 escribe en su blog 'Viajes e ideas' y en 2018 empezó una segunda iniciativa – su otro blog 'Quiero viajar sola' – con la que busca animar a más mujeres a viajar por su cuenta. A Düsseldorf llegó por trabajo, pero tras un tiempo allí sintió que su carrera se estaba estancando y supo que ese era el momento clave para romper el patrón que la había estado marcando hasta entonces; así fue como decidió satisfacer ese 'gusanillo' que tenía por hacer un primer viaje sola, que la embarcó en una aventura de medio año por varios países de Sudamérica que define como «una experiencia increíble» . Desde el principio tuvo que lidiar con los comentarios más comunes en estas situaciones: «¿Estás loca?», «Es muy peligroso»..., pero ni estos ni el desconocimiento por la falta de referentes en aquel momento fueron lo suficientemente fuertes como para hacerla cambiar de opinión. Para quienes quieran empezar, Estela recomienda iniciarse en un destino cercano , de una cultura e idiomas similares para evitar esa sensación de exclusión, como hacer el Camino de Santiago o visitar alguna zona de nuestro vecino portugués. A medida que se vayan probando nuevos destinos, la confianza en una misma irá aumentando, el miedo, disminuyendo y la decisión por emprender nuevas aventuras, guiándolas. Además, las primeras escapadas se pueden organizar de la mano de una agencia que proporcione un responsable que sirva de apoyo , pero la recomendación de Estela es vivir esta experiencia de manera autónoma para conseguir ese aprendizaje que nace de la independencia. Desde el principio se ha sentido muy acogida en cada uno de sus viajes, conociendo personas de diferentes partes del mundo que la han enseñado que «viajando sola nunca estás sola» . Afirma que la confianza es una cuestión de intuición que, con la experiencia, va aumentando para mantenerte prevenida de posibles estafas o personas con malas intenciones, pero ella recomienda no obsesionarse con eso y disfrutar del viaje en su totalidad. A pesar de que haya ocasiones en las que echa en falta tener con quien compartir determinados momentos, Estela explica que una de las cosas más bonitas de viajar sola es conectar con una misma, hacer lo que se quiera hacer y cultivar esa independencia. Como mujer, asegura: «No hay que dejar que el miedo nos frene»; hay que luchar contra el estigma y disfrutar, probar lo que quieras experimentar y no quedarte con la duda de 'qué hubiera pasado si...'. Por eso, el consejo que comparte es: «Que todo el mundo lo haga». De origen croata, pero nacida en España, Sania Jelic es una gran referencia en el mundo del 'solo travelling', sobre todo para mujeres 'senior' que quieren cultivar su independencia. Su espíritu viajero nació cuando era pequeña; se desplazaba a menudo y comenzó a asociar esa actividad con la libertad . Esa sensación se mezcló con la confianza y el ánimo cuando se dio cuenta de que la gente está dispuesta a ayudar y que no se debe tener miedo, ya que el peligro está en cualquier parte. Asegura que la clave está en «tener la mente abierta y tratar a la gente con respeto». A raíz de su jubilación, Sania encontró el tiempo que necesitaba para poder viajar como siempre había querido y, a pesar de las dudas ajenas que consideraban que era «demasiado mayor para esto», siguió adelante con su sueño y, en 2022, planeó su primer viaje sola en esta nueva etapa de su vida: una aventura de cinco meses – que terminaron siendo seis – por varios países de América del Sur. Continuó por África y Asia en los años posteriores, y para este 2026 planea continuar con la exploración de diferentes partes del mundo, que se podrán seguir en sus redes sociales, como Instagram y YouTube, y en su página web. En estos años ha ido descubriendo que los viajes en solitario son algo intergeneracional que, normalmente, unen a personas que están en un momento de transición en sus vidas, lo cual crea conexiones muy profundas y el contexto perfecto para conocerse mejor a sí mismos. Para los primeros viajes, Sania recomienda llevar un cuaderno en el que ir apuntando las emociones que se van sintiendo a lo largo de la aventura. De esta manera, se van identificando patrones y dificultades para aprender a superarlas y mejorar para futuras escapadas. Asimismo, recalca la diferencia que hay entre hoteles y hostales, ya que en estos segundos se crea un ambiente más familiar que puede repercutir directamente en cómo se viva el viaje. Los consejos que nos regala son varios, en primer lugar, que «no hay una manera correcta de viajar» ; depende del destino y de lo que se vaya a hacer, pero sí recomienda unas pautas genéricas para todos los viajes que ella divide en cinco apartados: preparación emocional, física, social (tener contactos), logística (ruta, documentación, seguridad, dinero...) y precauciones varias a tener en cuenta, como las vacunas o las comodidades para el vuelo. En segundo lugar, afirma que lo más importante es «aplicar la intuición y la conciencia para escuchar a tu cuerpo y entender lo que sí quieres hacer y lo que no»; evitando actividades incómodas o demasiado arriesgadas te asegurarás disfrutar al máximo de esta experiencia. Asegura que si pudiera volver atrás viajaría de una forma más lenta y pausada, disfrutando más de la vivencia y priorizando el descanso para no agotarse y sentirse mejor. El tercer consejo que nos comparte es que «viajar sola no es obligatorio». Es una opción que debes escoger en función de lo que sientas y necesites, adaptando la experiencia a ti y a tu comodidad, pero que no se debe dejar de hacer por miedo a lo que pueda pasar. Manuela Salazar (aunque todo el mundo la llama Matu) es una joven de Bogotá que comenzó sus andadas en el 'solo travelling' en 2022. Con tan solo 21 años, Matu viajó a Costa Rica para hacer un voluntariado de 3 semanas que alargó un par de ellas más. Las ganas de hacer algo diferente, combinadas con el espíritu aventurero que su madre le ha inculcado desde pequeña, dieron como resultado un viaje que, asegura, le «cambió la forma de vivir». Al principio, en su mente reinaba el miedo – que, además, su círculo cercano alimentaba –, pero las ganas de hacer algo sola por y para sí misma vencieron esas reticencias y se embarcó en una experiencia que le abriría la puerta a muchas más. Con el tiempo, Matu ha aprendido la fórmula del éxito : combinar la responsabilidad con la intuición y hacer aquellas cosas que te aporten un aprendizaje. Ella recomienda dejar a un lado los prejuicios que se tienen tanto con el resto de personas como con una misma y atreverse a socializar y a vivir nuevas experiencias sin pensar en el 'qué dirán'. Para empezar, Matu aconseja, sencillamente, hacerlo; no es necesario irse a la otra punta del mundo, ya que una simple escapada a una ciudad de tu país ya puede aportarte conocimientos y ayudarte a sentirte más segura y confiada – atributos que se necesitan y que se van desarrollando con el tiempo –, lo cual considera que es lo mejor que te puedes llevar de viajar sola. Explorar tu libertad, autoconocerte y sentir que 'puedes hacerlo' te dotan de un empoderamiento y una capacidad de resolución que te hace crecer como persona. A pesar de la inevitable nostalgia y de los momentos de estrés que se suelen vivir en estas aventuras – ya que toda la toma de decisiones y responsabilidades recaen sobre una misma –, Matu afirma que estas experiencias le han hecho ver la realidad de las personas de otra forma, haciéndola una persona más agradecida y abierta. Por esto, ella recomienda que cualquier mujer que quiera empezar a viajar y disfrutar de su compañía, «lo haga». Para quienes se sientan perdidas, Matu lanza tres consejos : «piensa qué quieres hacer, organiza tus ideas a través del 'journalling' – eso te ayudará a materializarlo – y no pierdas tu intuición ni tu sentido común». A través de su cuenta de Instagram, Matu comparte sus experiencias y sus consejos. Además, desde su perfil se puede acceder a una comunidad de WhatsApp en la que conecta a todas aquellas personas interesadas en explorar el mundo – solos o acompañados – para hacer que esa aventura se viva de la mejor manera posible, aportando confianza y apoyo a quienes lo integran. Originaria de Zarautz, Marta Carrillo comenzó su aventura de viajar sola con 17 años ; su primer viaje fue a Italia, donde estuvo durante un mes. Con esa experiencia confirmó lo que ya sabía desde bien pequeña: su pasión es viajar. Su trayectoria continuó por Canadá y por Los Ángeles y con el tiempo su mapa ha ido marcando países como Omán, Italia y Rumanía, uno de sus destinos más recientes. Su interés por explorar y descubrir mundo se reforzaron cuando se fue a Donosti a estudiar. Durante este tiempo se dio cuenta de que era capaz de salir de su zona de confort y eso hizo que ganara la independencia que necesitaba para verse capaz de viajar sola. «Te pierdes muchas cosas por no encontrar acompañantes», afirma Marta, por lo que recomienda explorar esa autonomía aceptando hacer planes con una misma, como ir al cine o atreverse a disfrutar un concierto sola. Aun así, ella entiende que hacer planes por la ciudad no es lo mismo que viajar, y que esta segunda actividad puede generar cierta incertidumbre. Por eso, para los primeros viajes «se tiene que aprovechar la similitud con otros países », aconseja; por ejemplo, Francia, Italia o Portugal te harán sentir cómoda y segura por la semejanza que tienen con España. Una de las cosas que más agradece y disfruta de viajar sola es su libertad. Poder escoger dónde ir, qué lugares conocer, la flexibilidad con la que poder moverse por la zona y honrar la experiencia de 'fluir' – que tanto aprecia y agradece en sus viajes – son lo que considera que nutren y completan su aventura como 'solo traveller'. «Cuando viajas sola conoces a la gente que vive allí, y eso te mimetiza con la cultura y te aporta una experiencia más real e inmersiva», asegura Marta. A pesar de ser consciente de los riesgos que tiene viajar sola, como encontrarte con situaciones en las que no tengas quien te asista, afirma rotundamente que «al menos todo el mundo debería hacer un viaje solo en la vida». De esta experiencia destaca la manera en la que te cambia la forma de vivir , de interactuar, la manera en la que creces como persona – tanto a nivel individual como social – y el aprendizaje que adquieres de esas otras culturas con las que, inevitablemente, interactúas. Lanzarse a viajar sola es algo que «si piensas demasiado, no lo haces» y ella recomienda esperar a sentirse preparada para ello, pero si tuviera que dar un consejo, Marta comparte: «Si tienes algo que quieres hacer, hazlo; no des la vida por sentada».