Victoria Góngora, nutricionista oncológica: "El abuso de ultraprocesados favorece el cáncer"
2026-02-06 - 06:15
Los diagnósticos oncológicos llevan más de 15 años en constante aumento, muy especialmente en personas menores de 50 años. La incidencia del cáncer temprano ha crecido y los estudios prevén que siga al alza. La nutricionista experta en oncología Victoria Góngora alerta de que "estamos viendo cada vez más casos en adultos jóvenes; el cáncer no puede considerarse solo una enfermedad del envejecimiento". En cuanto a incidencia, son los tumores digestivos los más prevalentes. Diversos estudios muestran un incremento mayor en mujeres, especialmente de cáncer de mama y tiroides. En los hombres, el incremento de tumores se centra en el colorrectal y el testicular. El aumento de cánceres digestivos, de los cuales el cáncer colorrectal es el más prevalente, es uno de los aspectos que más preocupa a los profesionales sanitarios, y la alimentación tiene mucho que decir al respecto. "La alimentación influye de forma directa en el riesgo de cáncer" Ciertos alimentos y patrones dietéticos pueden aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer, mientras que otros actúan como factores protectores. Esta relación que establece la nutricionista entrevistada, "se debe a que la dieta afecta procesos clave en el organismo, como la inflamación, el metabolismo hormonal, el funcionamiento del sistema inmune y la exposición a compuestos mutagénicos". Por esta razón, Góngora afirma que "la alimentación influye de forma directa en el riesgo de desarrollar cáncer, y esta relación está respaldada por décadas de estudios científicos. El consumo habitual de carnes procesadas (embutidos o salchichas), aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 17% por cada 50 gramos diarios, según el World Cancer Research Fund. Al cocinar o procesar carnes, se forman sustancias químicas que pueden dañar el ADN de las células, que se vuelven cancerosas". En contraste, una alimentación rica en fibra —presente en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales— "reduce ese riesgo, al mejorar el tránsito intestinal, proteger la mucosa del colon y favorecer una microbiota saludable. Esta lógica se extiende a otros tipos de cáncer: el alcohol, los ultraprocesados y el exceso de grasa corporal están relacionados con mayor riesgo de cáncer de mama, hígado y esófago", afirma. Alimentos que ayudan a prevenir, y otros que aumentan el riesgo de cáncer La nutricionista asegura que "hay alimentos que pueden ayudar a prevenir el cáncer y otros que, si se consumen en exceso, aumentan el riesgo. Una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos aporta fibra, antioxidantes y compuestos vegetales protegen nuestras células del daño. El tomate cocinado con aceite de oliva mejora la absorción del licopeno, un antioxidante con efecto protector frente al cáncer de próstata". Y añade: "Las legumbres combinadas con verduras frescas en ensaladas o guisos aportan fibra y compuestos que favorecen una microbiota saludable. El pescado azul (sardinas, caballa) ofrece grasas omega-3, que ayuda a controlar la inflamación. Cítricos, uvas, frutos rojos y verduras como brócoli, ajo o espinacas contienen fitoquímicos que ayudan a reparar el ADN y frenar el crecimiento de células anormales. En cambio, el consumo frecuente de carnes procesadas, alcohol, bebidas azucaradas y carnes rojas se asocia a mayor riesgo de cáncer colorrectal, hígado o mama". Además, ciertas formas de cocinado como "freír a alta temperatura, asar en parrilla o tostar en exceso pueden generar sustancias cancerígenas (acrilamida o hidrocarburos aromáticos), por lo que se recomienda priorizar preparaciones al vapor, al horno o guisos suaves. La clave está en la variedad, el color y en elegir alimentos frescos cocinados de forma saludable". "El cáncer en menores de 50 años está creciendo mucho" Según confirma la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el cáncer en menores de 50 años está aumentando a nivel mundial y también en España. Aunque no hay una única causa, tanto SEOM como el European Code Against Cancer señalan que este aumento está relacionado con factores del estilo de vida, como el sedentarismo, la obesidad y una alimentación rica en ultraprocesados, bebidas azucaradas y baja en fibra, frutas y legumbres. Estos factores, modificables, "pueden alterar procesos metabólicos e inflamatorios que contribuyen al desarrollo de tumores, especialmente el cáncer colorrectal, que ha aumentado de forma significativa en adultos jóvenes. Los puntos más nocivos se refieren a "una dieta poco saludable que empeora el microbioma, a la obesidad en aumento, a las sustancias químicas que hay en el medio ambiente, al abuso en la ingesta de antibióticos, el consumo de alcohol y el sedentarismo". Por lo tanto, la experta afirma que "el cáncer ya no puede considerarse únicamente una enfermedad del envejecimiento porque cada vez se diagnostican más casos en adultos jóvenes, y esta tendencia no se explica solo por mejores métodos de detección ni por el aumento poblacional. Lo que está cambiando es la exposición temprana y acumulada a múltiples factores de riesgo". Análisis de los factores de riesgo en la población joven Por un lado, "el exceso de peso desde edades tempranas, el sedentarismo, el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados, y bebidas azucaradas, así como una dieta baja en fibra y vegetales, afecta directamente a la salud metabólica, hormonal e inmunológica. Además, estudios recientes apuntan a que el uso repetido de antibióticos en la infancia y juventud puede alterar de forma duradera la microbiota intestinal, debilitando una de las principales barreras de defensa frente al cáncer". Los factores mencionados "pueden inducir inflamación crónica, disbiosis, daño celular y alteraciones hormonales que favorecen la aparición de tumores mucho antes de lo habitual. Por tanto, aunque la edad avanzada sigue siendo un factor de riesgo, hoy sabemos que los estilos de vida modernos están adelantando la aparición del cáncer, y eso obliga a repensar la prevención desde mucho antes". En cuanto a la incidencia, "ha aumentado el cáncer de mama y tiroides en las mujeres, aunque no hay causas bien descritas". Por lo que respecta al cáncer colorrectal, "no puede explicarse únicamente por una mejora en los programas de cribado, ya que la mayoría de estas pruebas están dirigidas a población de más edad. Lo que está emergiendo es una nueva forma de cáncer colorrectal asociada a desequilibrios metabólicos, a factores como la obesidad abdominal, el sedentarismo, una dieta rica en ultraprocesados y baja en fibra, el uso repetido de antibióticos y alteraciones en la microbiota intestinal". La relación entre el peso corporal y el cáncer Tener exceso de peso u obesidad puede aumentar el riesgo de desarrollar al menos 13 tipos de cáncer, como los de colon, mama (posmenopáusico), páncreas, hígado o útero, debido a alteraciones hormonales, inflamación crónica y cambios en el metabolismo que pueden favorecer el desarrollo de células tumorales. Pero, según la nutricionista, "este riesgo no depende solo del cuerpo, sino también de las condiciones de vida, los ingresos, el acceso a alimentos frescos, al tiempo para cocinar o a espacios seguros para moverse tienen un papel crucial". En España, el 13,7 % de los adultos vive con obesidad y más del 30 % de los niños tiene sobrepeso u obesidad, en un contexto donde el consumo de frutas y verduras ha disminuido desde 2017 y la alimentación saludable no siempre es accesible para todos. "Por eso, la prevención del cáncer no puede reducirse a decisiones individuales, sino que exige políticas públicas que reduzcan las desigualdades". En cuanto a la posible afectación del estrés en los casos de cáncer, Góngora añade que "existe cierta evidencia de que los eventos vitales estresantes podrían aumentar el riesgo de desarrollar cáncer, pero no se ha establecido una relación directa sólida. Lo que sí se sabe es que el estrés crónico eleva los niveles de hormonas como el cortisol, que pueden suprimir el sistema inmunitario e incrementar la inflamación crónica, dos mecanismos que podrían estar implicados en la aparición o progresión del cáncer".