Violencia en Segunda RFEF: agresiones, amenazas y pedradas
2026-03-24 - 12:20
El fútbol quedó en un segundo plano en el partido del grupo 4 de Segunda RFEF entre el Águilas FC y el UCAM Murcia. El conjunto local cedió el liderato tras caer 1-2 en un partido marcado por graves incidentes desde el inicio que terminaron por desbordarse tras el pitido final y que acabó con cinco expulsados . Unos hechos que el árbitro reflejó en el acta y que ya están siendo estudiados por la RFEF, que prevé comunicar este miércoles 25 las posibles sanciones. Según el colegiado, se registraron varios lanzamientos de objetos desde la grada local tras el gol visitante. En concreto, se arrojaron una botella de agua parcialmente llena, una moneda de 20 céntimos y una lata de cerveza vacía, aunque ninguno de ellos llegó a impactar en ninguna persona. Ante esa situación, Nil Cubas Torras, árbitro del encuentro, detuvo el partido durante tres minutos para solicitar por megafonía el cese de estos comportamientos, con presencia incluso de agentes de la Guardia Civil . Sin embargo, la situación se descontroló por completo al finalizar el partido. El acta recoge que, cuando el equipo arbitral se dirigía al vestuario, el entrenador del Águilas, Adrián Hernández, habría propinado una patada por la espalda a un asistente . Además, una persona que se identificó como presidente del club lo habría agarrado con fuerza por el cuello, impidiéndole el acceso al vestuario. El utillero también les habría dificultado el paso. La tensión fue en aumento y, ya en la zona de vestuarios, varias personas no identificadas golpearon la puerta e intentaron abrirla mientras proferían insultos y amenazas: «Sois unos hijos de puta, os vamos a apuñalar, salid ya» . Cuando todo parecía haber terminado, el autobús del UCAM Murcia fue apedreado a la salida de las instalaciones, con los jugadores aun en su interior, llegando a romperse una de las lunas. Afortunadamente, no hubo heridos. El Águilas emitió posteriormente un comunicado en el que condena «de manera contundente cualquier tipo de violencia» y traslada su apoyo a todo el UCAM. El club también matiza que no todo lo sucedido coincide con lo recogido en el acta y defiende la inocencia de su entrenador, asegurando que ya ha identificado a la persona responsable de la agresión y que ha tomado las medidas pertinentes. La decisión final quedará ahora en manos de la RFEF, que prevé comunicar este miércoles las posibles sanciones.