Violeta Mangriñán da la última hora sobre la salud de su hija mayor tras sufrir un nuevo brote en la piel: "Asusta mucho verlo"
2026-03-12 - 12:33
Aunque en ocasiones se "castiga" a sí misma por no poder abarcarlo todo, Violeta Mangriñán trata de compaginar su empresa de té matcha y su trabajo en redes sociales con todo lo que conlleva la maternidad. Y eso, por supuesto, incluye también estar muy pendiente de sus hijas, Gala y Gia, cuando se ponen enfermas y precisan de cuidados médicos. En este sentido, la influencer lleva una semana preocupada por el último problema de salud de las pequeñas. Según ella mismo explicó, además de sus dificultades para conciliar el sueño debido a una afección respiratoria, a la mayor, Gala, le detectaron el impétigo, una infección bacteriana muy contagiosa y frecuente, sobre todo, en niños que se caracteriza por la aparición de llagas rojizas que pican y ampollas en la piel. Este miércoles, la valenciana decidió ponerse en contacto con una clínica privada para que sus hijas recibiesen a domicilio la atención médica de una fisioterapeuta respiratorio. "De la tos y los mocos nos libraremos pero del impétigo empiezo a dudarlo", expresó Violeta esa misma noche, a través de sus historias de Instagram. "Con crema (antibiótica) no se le ha ido, mañana empezamos con el antibiótico oral por prescripción del dermatólogo y la pediatra", explicaba entonces, dejando caer su preocupación por la evolución de su hija Gala. "¡Vaya semanita!". Evitando entrar en detalles gráficos, la exparticipante de Supervivientes explicó que, tras experimentar una ligera mejoría en la piel con la aplicación la crema, la pequeña sufrió un nuevo brote de la enfermedad en áreas del cuerpo como la espalda, la axila y los ojos. "Si veis una foto de los ojos de mi hija ahora mismo, asusta y da muchísima pena. No es nada grave pero es muy escandaloso visualmente", reconoció. Con su cita con el especialista ya programada, Violeta trasladó su deseo de poner remedio lo antes posible al impétigo de su hija, una afección que comenzó como una pequeña "herida" que se habría extendido dejándole descamaciones en la piel. "Es bastante tedioso y engorroso de quitar", recalcó, antes de anunciar su decisión de no llevarla al colegio pese al tratamiento. "Aunque no pase nada, prefiero que esté conmigo", agregó.