Violeta Mangriñán se compra una casa en su pueblo y revela la conexión con su abuela: "Se me pone la piel de gallina al recordarlo"
2026-02-11 - 16:55
Otro sueño cumplido para Violeta Mangriñán. En uno de sus momentos más brillantes a nivel profesional, con múltiples colaboraciones con marcas en redes sociales y la excelente acogida de su negocio de matcha y sus tres locales abiertos al público, la influencer encara el 2026 con una incorporación muy especial vinculada a su familia y a su tierra natal: su nueva casa en el pueblo. "Cada vez se me da mejor guardar secretos para que no se gafen", señaló Mangriñán este martes a través de sus historias de Instagram, destacando la fecha en que, en noviembre, cerró definitivamente el acuerdo sobre este inmueble, situado en el pueblo de su familia materna, Aín, una pequeña localidad de Castellón de apenas 131 habitantes, según recoge el INE, que se ha convertido en un refugio de paz para ella y su familia, lejos del bullicio y el ajetreo de la capital. Y es que, aunque suele veranear en este pueblo cada año y visitarlo en fechas señaladas como la Navidad aprovechando que su madre reside allí, llevaba cerca de siete años interesada en adquirir una propiedad en la zona para disfrutar al máximo de sus empedradas calles y de sus rincones pintorescos. Por suerte, "hoy ya es una realidad", pues ya la ha encontrado. "La espera ha valido la pena y creo que mi 'iaia' —como llama ella a su abuela— ha tenido mucho que ver", destacó. Tal habría sido el papel que su abuela, fallecida en noviembre de 2024, desempeñó, incluso desde el más allá, para que este sueño se hiciera realidad después de tantos años, que la exparticipante de Supervivientes ha decidido bautizar esta propiedad como "Casa Pepa", en homenaje a la mujer, como ya hizo en el pasado poniéndole el nombre de "Villa Canela" a su chalet en Madrid, en honor a su mascota. Sin embargo, en esta ocasión subyacería una razón aún más profunda detrás de esta decisión, una razón impulsada por una anécdota en el momento de la compraventa que, inequívocamente, la acabó remitiendo a su abuela. "Sé muy bien la ilusión que le hacía ver a todos sus nietos y bisnietos pasar las vacaciones allí todos juntos y así será", expresó Violeta en la publicación que compartió en Instagram al respecto. Aunque aún es pronto para que 'Casa Pepa' abra sus puertas, pues antes debe afrontar un proceso de reforma, la creadora de contenido no podría estar más ilusionada sobre este gran paso. "El antes y el después va a ser 'heavy', todavía tiene hasta la rueda donde ataban al burro", expresó poco después en sus historias. "No veo la hora de abrir ventanales y ponerla patas arriba para dejarla de cuento. Conservando la esencia de una casita de pueblo, eso por supuesto", agregó. Echando la vista atrás, la pareja de Fabio Colloricchio recordó lo difícil que fue encontrar una casa disponible e idónea en este pequeño pueblo y cómo una puerta verde y la simbología que para ella esconde el número 3 le hizo darse cuenta de que, en realidad, su búsqueda había llegado a su fin en su primer acercamiento oficial a 'Casa Pepa'. "En septiembre, el propietario de la casa contactó conmigo porque sabía que andaba buscando casa en el pueblo y mi prima le pasó mi contacto", relató Mangriñán en sus historias, aún incrédula ante la coincidencia de que, cuando se animó a hacer una primera visita, la puerta de la casa fuera verde y, justo a su lado, se pudiese leer el número 3. Estos elementos que, a priori, podrían tratarse de una simple casualidad adquirieron aún más carga simbólica cuando, al mes siguiente, su padre acudió de nuevo a la casa junto a un arquitecto. "Ese día le dije a mi padre que la reservaba, que era para mí y que había sido gracias a mi iaia", explicó la influencer, quien, en ese momento, se encontraba en medio de una grabación en colaboración con una marca. Lo más curioso, sin embargo, se materializó después del rodaje, cuando, tras confirmar su intención de reservar la vivienda, el equipo de la marca le regaló por sorpresa "una pulsera que ponía 'iaia' Pepa". "¿Se me ponen los pelos de punta al recordarlo? Sí ¿Creo en las casualidades? No", expresó Violeta, acompañándose de una imagen de ella con ojos vidriosos.