Vox reivindica el español en Bruselas y carga contra el uso de las "lenguas regionales"
2026-03-05 - 05:23
La defensa del español es una de las grandes banderas de Vox y este miércoles el partido de Santiago Abascal la ondeó en Bruselas. La tercera fuerza organizó un acto en la sede del Parlamento Europeo para reivindica la lengua de Cervantes como "patrimonio común" y "elemento vertebrador" no solo de la identidad española, sino también de la europea y denunciar la relegación que, a su juicio, sufre en parte de España, una situación que atribuyen al uso por parte del "separatismo" y de los regionalismos de las "lenguas regionales" como "arma política" para obtener "privilegios", con el beneplácito del PSOE y la connivencia del PP. "El español se utiliza hoy como moneda de cambio para la fragmentación política", aseguró el diputado de Vox en el Parlament de Cataluña Manuel Acosta durante su intervención en el acto, que fue presentado por el eurodiputado Juan Carlos Girauta y contó también con la participación del portavoz nacional de Educación del partido, Joaquín Robles, y el de la Comisión de Política Territorial en el Congreso, Jorge Campos. Aunque apuntando igualmente a la "connivencia" del PP, Acosta señaló directamente al Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusó de estar permitiendo actualmente la "minorización del español a cambio de poder". "Es un peaje que tiene que pagar al separatismo", lamentó. No obstante, los de Abascal consideran que la "discriminación" del español viene de atrás, lo que, según Acosta, ha convertido, por ejemplo, el catalán en una lengua preferente en Cataluña frente al español, que ve "relegado a situaciones comunicativas de inferior categoría como la oralidad o la vida familiar". "No es lo mismo hablar de lengua minorizada que de lengua minoritaria. Los separatistas confunden con eso. El castellano es la lengua que está minorizada en Cataluña, pero no es una lengua minoritaria", puntualizó. Para Vox, Cataluña representa la máxima expresión de la "persecución" del idioma oficial a nivel estatal, especialmente en las aulas. Consideran que, desde el Pacto del Majestic entre el PP de Aznar y CiU, la situación no ha hecho más que empeorar hasta desembocar en un "régimen de imposición monolingüística" del catalán en el que se pone en riesgo el derecho de los niños a estudiar en español. "Resulta ridículo en el país donde esta lengua nació", opinó Juan Carlos Girauta, que afirmó que los regionalismos y nacionalismos usan "la lengua propia como excusa para reivindicar privilegios" y afirmó que "el español es un vínculo europeo con el mundo" porque así lo es España, que "abrió la era moderna de la historia de la humanidad" con el descubrimiento de América. "La discriminación del hispanoparlante en Cataluña es puro clasismo", agregó el eurodiputado, que advirtió de que el catalán se utiliza como "barrera". "Resulta una lengua muy propicia al clasismo porque tiene 21 sonidos intervocálicos, por tanto si no lo pronuncias como tiene que ser, inmediatamente eres identificado como alguien que tiene un problema", ilustró, recalcando que la dicotomía entre "lo español" y "lo catalán" es un esquema "completamente ficticio" asimilado por el PSOE y "durante mucho tiempo" también por el PP. Cataluña no es el único punto donde los de Abascal ven en riesgo el español. "Baleares es el ejemplo más claro de que no hace falta que los separatistas gobiernen", señaló el diputado Jorge Campos, que agregó que "hay una inmensa cantidad de dinero público para que las lenguas regionales se utilicen políticamente" y cargó también contra la utilización política de las lenguas como "arma de separación" para sostener un "falso discurso soberanista". "Nunca ha sido el español una lengua de imposición y nunca ha habido un problema con las lenguas regionales hasta la aprobación de los Estatutos de autonomía", afirmó, negando que el catalán y el resto de idiomas actualmente cooficiales hayan estado amenazados. "Las lenguas no tienen derechos, los derechos los tienen las personas. Lo que está amenazado son los derechos de las personas y curiosamente los de los hispanohablantes", insistió Campos. "Parece mentira que una lengua que hablamos 600 millones de personas esté perseguida en su cuna", añadió, criticando que los partidos de izquierdas hayan impulsado en el Congreso de los Diputados la tramitación de una proposición de ley para la "garantía del plurilingüísmo". A su juicio, lo que hace falta es una ley que defienda el español. "Es la solución para acabar con todo este desbarajuste, que solo ha traído división, separación y empobrecimiento y ha pisoteado los derechos de todos los ciudadanos con un único objetivo: acabar con la unidad de España", subrayó. "A lo que aspiran los separatistas no es a separar España, sino a obtener beneficios a costa de los demás", insistió el portavoz nacional de Educación de Vox, Joaquín Robles, que coincidió en que la educación se está utilizando en Cataluña y en el resto de comunidades bilingües como "herramienta para el adoctrinamiento" y advirtió de las aspiraciones lingüísticas de otros territorios. "Es un virus pegadizo que se está extendiendo por prácticamente la totalidad de España", avisó. "¿Por qué sucede esto? Porque se dan cuenta de que reivindicar estas cosas les trae derechos que no tienen otras regiones e inversión", continuó Robles, que cuestionó el sustento histórico de este tipo de reivindicaciones y rechazó que las "señas antropológicas" pueda "vertebrar una nación". "La identidad no es algo fijo ni estático, es siempre el resultado de un curso histórico", expresó, argumentando así que no se puede tratar de desvincular la historia de los territorios que integran España ni de las lenguas que en ellos se hablan de la de España. "Eso de la plurinacionalidad no tiene ningún sentido. La soberanía no se puede construir con una suma de nacionalidades. Decir 'Estado plurinacional' es como decir 'nieve frita'", concluyó. El jefe de la delegación de Vox en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, intervino para cerrar el acto y aseguró que el discurso de su formación demuestra una "correcta comprensión de España". "Ni el jacobinismo francés ni la dispersión y la disolución de la identidad nacional española", planteó. "Uno puede ser muy catalán y muy español y eso lo llevamos a gala", remató.