Wim Wenders defiende desde la Berlinale que "el cine se mantenga al margen de la política"
2026-02-14 - 12:25
Ha comenzado la 76 edición del Festival de Cine de Berlín, más conocido como la Berlinale. Hasta el próximo 22 de febrero irán proyectándose por la capital alemana diversas propuestas de cine de autor, valoradas dentro de la Sección Oficial por el jurado correspondiente. Que en esta ocasión no preside otro que Wim Wenders: cineasta germano de prestigio internacional que en 2023 tuviera bastante éxito con Perfect Days. La Berlinale ya ha sido objeto de controversia en esta ocasión, sin embargo, por motivos ajenos a las películas que ahí se proyecten. O directamente relacionados, según se mire. Fue muy sonado cuando el año pasado ganó en Berlín No Other Land el Premio del Público: un documental que analizaba la colonización por parte de Israel de los asentamientos palestinos (ganando más tarde un Oscar), cuya victoria y posteriores declaraciones de los implicados motivaron críticas de “antisemitismo” por el mismo gobierno berlinés. Unido a esto que las instituciones de Alemania han acostumbrado a apoyar a Israel, incluso en lo más crudo del genocidio de Gaza, la polémica volvía a estar servida. Durante la inauguración un periodista preguntó por qué la directiva del festival mostraba un “trato selectivo de los derechos humanos”, mostrando su apoyo a la población de Irán y Ucrania pero no así a Palestina. Justo cuando iban a responderle, curiosamente, la retransmisión fue interrumpida, pero los periodistas ahí presentes han mantenido el registro de qué sucedió. Lo que pasó fue que Wenders defendió que el cine debía “mantenerse al margen de la política, como un contrapeso”. “No podemos entrar de verdad en el ámbito de la política. Hay que mantenerse al margen de ella porque, si hiciéramos películas dedicadas a la política, entraríamos en ese ámbito. Pero somos lo contrario. Hay que hacer el trabajo de la gente y no el de los políticos”, aseguró el director de París, Texas. “Las películas pueden cambiar el mundo pero no en un sentido político”, insistió. “Ninguna película ha cambiado realmente la opinión de ningún político (...) Hay una gran discrepancia en este mundo entre las personas que quieren vivir sus vidas y los gobiernos que tienen otras ideas. Creo que las películas abordan esas discrepancias, eso espero” Cine contra política “El cine tiene un gran poder para mostrar compasión y empatía. Los políticos y las noticias no, pero el cine sí”, concluyó Wenders, siendo secundado en este aserto por la productora Ewa Puscynska (que, curiosamente, fue una de las impulsoras de La zona de interés de Jonathan Glazer). “Esa pregunta es algo injusta”, le dijo al periodista. “Por supuesto que queremos hacer pensar a la gente, pero no podemos responsabilizarnos de cuál será su decisión, si apoyar a Israel o apoyar a Palestina. Hay muchas otras guerras en las que se cometen genocidio y no hablamos de eso”. Al poco de que estas declaraciones empezaran a surcar Internet, hubo quien recordó que Wenders se había manifestado de forma muy distinta sobre el tema en un libro suyo publicado en 1988, The Logic of Images. Ahí llegó a negar que existieran las películas completamente apolíticas, porque incluso las que así lo buscaran eran políticas al “desestimar la posibilidad de cambio”.