¿Y ahora qué? Este es el horizonte judicial al que se enfrenta el expríncipe de Inglaterra tras ser arrestado por el escándalo Epstein
2026-02-20 - 12:23
Arrestado bajo sospecha de mala conducta en un cargo público y puesto en libertad, el caso contra el expríncipe Andrés aún no ha acabado. Siguen investigándose los hechos y el hermano de Carlos III podría incluso volver a ser detenido. Tal y como confirman en BBC, es habitual que personas detenidas por este tipo de delitos sean puestas en libertad tras un tiempo, algo que ha ocurrido con Andrés Mountbatten-Windsor tras pasar casi 12 horas en la comisaría de Aylsham, en una localidad cercana a Norwich, Inglaterra. El hijo favorito de Isabel II fue fotografiado a su salida de la delegación policial, intentando ocultarse en el coche y con semblante aterrado. Pero se desconoce dónde se encuentra actualmente. Una de las opciones es que haya vuelto a su finca de Sandringham, donde reside desde que, a principios de febrero, se marchara de su residencia en el castillo de la familia real en Windsor. El hermano del rey Carlos III fue detenido el jueves por la mañana mientras la policía investigaba una denuncia de que Andrés entregó a Epstein documentos sensibles del Gobierno británico cuando era representante especial comercial entre 2001 y 2011. Fue puesto en libertad bajo investigación, por lo que, según la cadena británica, significa que no está bajo fianza y su liberación no se limita a determinadas condiciones. La BBC apunta que, mientras sigue siendo investigado, puede ser llamado a declarar e incluso puede volver a ser detenido. Mientras tanto, hay que esperar para ver si la Fiscalía General y la Policía del Valle del Támesis consideran que hay pruebas suficientes para acusarle del delito de mala conducta en un cargo público. La cadena asegura que no hay límite para presentar cargos y, en un caso de tal envergadura, se presupone que pasará bastante tiempo. Y es que, en procesos como estos, la pena de máxima gravedad es la cadena perpetua. La ley británica establece que el delito de mala conducta en un cargo público consiste en un funcionario público que "descuida deliberadamente el cumplimiento de su deber" o "comete voluntariamente una mala conducta". Andrés Mountbatten-Windsor fue despojado de sus títulos y honores, incluida la inmunidad diplomática. No obstante, medios británicos destacan que nunca antes un miembro de la realeza ha sido considerado funcionario público. Según The Guardian, de las casi 200 personas procesadas por este mismo delito entre 2014 y 2024, casi todas eran policías o funcionarios de prisiones y solo se lograron cuatro condenas contra personas en puestos de alta responsabilidad.