¿Y ahora qué pasa con la revalorización de las pensiones? Estos son todos los escenarios del Gobierno para que salga adelante
2026-01-29 - 10:50
El pasado martes los votos en contra del PP, Vox y Junts en el Congreso tumbaban la aprobación del decreto de escudo social que, entre otras cosas, incluía la revalorización de las pensiones para 2026, volviendo a dejar al límite el pago de las nóminas de los más de nueve millones de jubilados, como ya ocurrió en 2025. La razón que han dado los partidos para boicotear la norma son las medidas antidesahucios, que creen que favorecen la ocupación. Sin embargo, se trata de un escenario similar al del año pasado, cuando el Congreso tumbó el decreto presentado por el Ejecutivo hasta que, posteriormente, PSOE y Junts llegaron a otro acuerdo y el PP, que había votado 'no' en primera instancia, cambió su posición para que la revalorización saliese adelante y los pensionistas pudiesen ver reflejado el aumento de las prestaciones en 2025. Los escenarios para sacar adelante la revalorización Tras el rechazo al decreto omnibus, el Gobierno asegura que ya trabaja en conversaciones con todos los grupos parlamentarios para sacar adelante la revalorización y el resto de medidas. A partir de ahora se abren varios escenarios, todos ellos atravesados por la urgencia del calendario. El primero —y el que el propio Ejecutivo da por más probable— pasa por trocear el decreto ómnibus y llevar al Congreso una norma específica centrada únicamente en la revalorización de las pensiones. Esta vía permitiría aislar el punto más sensible y con mayor consenso parlamentario, reduciendo el margen de bloqueo por parte de los grupos que rechazan las medidas antidesahucios. Es, de hecho, la fórmula que ya funcionó el año pasado tras semanas de negociación y rectificaciones cruzadas. Un segundo escenario es la repetición del esquema de 2025: un acuerdo bilateral con Junts que permita al Gobierno recomponer la mayoría y fuerce, indirectamente, un cambio de posición del PP para no aparecer de nuevo como responsable de un posible impago o congelación de las pensiones. No obstante, también existe el riesgo de que las negociaciones se alarguen más de lo previsto. Si no hay acuerdo antes de final de año, el Gobierno tendría que recurrir a soluciones de emergencia, como una prórroga técnica o un nuevo decreto aprobado en el último minuto, para evitar que enero vuelva a arrancar con incertidumbre sobre las prestaciones. Un escenario que el Ejecutivo quiere evitar a toda costa tras la tensión vivida en 2025 y que volvería a situar al sistema en el filo. La revalorización de las pensiones parece destinada, una vez más, a salir adelante, pero el camino vuelve a evidenciar que cada votación clave se ha convertido en una negociación al detalle, con los pensionistas como rehenes temporales de la aritmética política.