¿Y tras Leonardo quién vendrá? Estas son las borrascas que llegarán a España y el proceso que se sigue para 'bautizarlas'
2026-02-04 - 05:15
Ahora es Leonardo. Así se llama la última borrasca que trae a media España lluvia, nieve, viento y oleaje. Tras un enero extraordinariamente lluvioso, febrero empieza con la misma dinámica. Es culpa de un tren de borrascas que nos llega desde el Océano Atlántico y que parece no tener fin. Leonardo, borrasca estacionaria, se quedará sobre nosotros al menos hasta el viernes. El de 2026 fue el segundo mes de enero más lluvioso del siglo XXI, con 119,3 litros por metro cuadrado en la España peninsular. Las precipitaciones estuvieron un 85% por encima del promedio del periodo de referencia (1991-2020). Y así, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) cataloga el mes pasado como "muy húmedo". Leonardo es la sexta borrasca de gran impacto que nos visita este año. La primera fue Goretti (6 de enero), a la que siguieron Harry (16), Ingrid (20), Joseph (25) y Kristin (27). En 2025, fueron cuatro en enero, ninguna en febrero y seis entre marzo y la primera mitad de abril. Una borrasca o depresión es un tipo de ciclón que transcurre por latitudes medias, entre 30 y 60o de latitud. Son sistemas de bajas presiones donde el viento gira en sentido contrario a las agujas del reloj en el hemisferio norte, explica la Aemet. Asociados a las borrascas se suelen producir vientos fuertes o muy fuertes, que serán más intensos cuanto menor sea el mínimo de presión en el centro de la baja. No todas las borrascas tienen nombre; las bautizadas son aquellas que pueden producir un gran impacto en bienes y personas Pero no todas las borrascas tienen nombre propio. Las bautizadas son aquellas que pueden producir un gran impacto en bienes y personas, aunque no será necesario que experimenten un proceso de ciclogénesis explosiva (caída igual o superior a 18-20 hPa en 24 horas en el centro de la baja en nuestras latitudes). La lista de cada temporada de borrascas La Agencia Estatal de Meteorología publica cada año la lista de borrascas y danas de alto impacto, una temporada que suele arrancar el 1 de septiembre. Esta en la que estamos es la novena temporada de nombramiento de sistemas de bajas presiones con gran impacto. Todas las borrascas y danas tienen nombre cuando son de gran impacto. Se pretende así "favorecer que la comunicación sea más efectiva ante un episodio adverso de viento, que también suele llevar asociados fenómenos costeros adversos y en muchas ocasiones también problemas relacionados con la nieve y la lluvia", explica la Aemet. Encuestas en Reino Unido e Irlanda demostraron que la población estaba más atenta a los avisos meteorológicos adversos y a las recomendaciones de seguridad cuando la amenaza estaba identificada y asociada al nombre de la borrasca. En nuestro caso, de bautizarlas se ocupa el Grupo Suroeste europeo, formado por los Servicios Meteorológicos Nacionales de Portugal (IPMA), Francia (Météo-France), Bélgica (RMI), Luxemburgo (MeteoLux), Andorra (Servei Meteorològic Nacional) y España (Aemet). Para hacerlo se coordinan con el Grupo Oeste europeo (Reino Unido, Irlanda y Países Bajos), Grupo del Norte (Noruega, Suecia y Dinamarca), Grupo Central (Alemania, Austria, Suiza, Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría), Grupo del Mediterráneo central (Italia, Eslovenia, Croacia, Macedonia del norte, Montenegro y Malta) y Grupo del Mediterráneo oriental (Grecia, Chipre e Israel). Todos estos países cooperan en el marco de EUMETNET, la organización cuyo objetivo es asegurar y facilitar la cooperación entre los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales de Europa. El Grupo Suroeste, en de España, pone nombre a las borrascas atlánticas y a las del Mediterráneo occidental, así como a las danas que puedan provocar un gran impacto en su territorio. ¿Quién pone el nombre de una lista ya acordada? Lo hace el primer servicio meteorológico que prevea emitir avisos de nivel naranja o rojo. Desde el 1 de septiembre, las borrascas con nombre propio de esta temporada han sido Alice, Benjamin, Claudia, Davide, Emilia, Francis, Goretti, Harry, Ingrid, Joseph, Kristin y Leonardo. El nombre de la que llegará tras Leonardo ya está previsto. Se llamará Marta. Y si hay más, que las habrá, ya esperan su etiqueta: Nils, Oriana, Pedro, Regina, Samuel, Therese, Vitor, Wilma... Tal vez alguna de ellas coseche tanto protagonismo como Gloria (enero de 2020) o Filomena (enero de 2021). Una borrasca recibe nombre cuando se preven condiciones que vayan a dar lugar a la emisión de avisos de viento de nivel naranja o rojo asociados a dicha baja en alguno de los seis países del Grupo Suroeste y que se espere que puedan producir un gran impacto en varias zonas. En el caso de España, se trata de rachas máximas superiores a 90, 100 y 110 Km/h dependiendo de las zonas, según indica en el documento de Umbrales y niveles de aviso del Plan Meteoalerta. Este criterio se podrá relajar en cuanto al impacto del viento. Será suficiente para el nombramiento la emisión de avisos amarillos de viento, rachas máximas superiores a 70, 80 y 90 km/h, dependiendo de las zonas.