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Özlem Türeci: «Esperamos tener una vacuna efectiva contra el cáncer en 2030»

2026-03-12 - 03:23

Cuando, en enero de 2020, el SARs-CoV2 asomaba en China y en Europa no se esperaba ni por asomo que el patógeno desatara la peor crisis sanitaria mundial de las últimas décadas, la inmunóloga Özlem Türeci y su marido Ügur Sahin, compañeros de vida y de laboratorio, decidieron dar un giro de timón y aparcaron sus investigaciones en BioNTech, empresa que fundaron en 2008 con el propósito de demostrar que con ácidos ribonucleicos mensajeros (ARNm) se puede combatir el cáncer, para focalizar esfuerzos en el desarrollo de una vacuna capaz de actuar de cortafuego ante una posible pandemia mundial. Ese temido escenario llegó y gracias a la capacidad de reacción de esta pareja de inmunólogos de origen turco afincados en Alemania, la población tuvo en menos de un año la primera vacuna altamente efectiva contra el virus. La desarrollaron conjuntamente con Pfizer. Ese descubrimiento la catapultó entre los grandes de la ciencia. Superada la pandemia, Türeci y Sahin volvieron a centrar sus esfuerzos en el desarrollo de vacunas personalizadas contra el cáncer. Su último logro ha sido demostrar, aunque con resultados preliminares, que su estrategia funciona en el peor cáncer de mama, el triple negativo. Tras varios reconocimientos científicos internacionales, la Universidad de Barcelona (UB) le otorgaba el martes su título de doctora honoris causa. El nombramiento le llegaba el mismo día que trascendía que ella y su marido inician una nueva etapa tras su experiencia en BioNTech. «No dejamos la compañía pero queremos centrarnos solo en la investigación oncológica», aclara la experta. -Coincidiendo con su estancia en Barcelona, trascendió que usted y su marido, el inmunólogo Ügur Sahin, abandonan BioNTech, la empresa que fundaron en 2008 y desde la que alumbraron la primera vacuna contra el Covid-19, para crear una empresa propia en la que seguir investigando vacunas ARNm dirigidas al cáncer. ¿Por qué han tomado esta decisión? -No hemos dejado BioNTech. Solo hemos tomado la decisión de transformarnos en una nueva empresa. Seguimos siendo los fundadores y accionistas mayoritarios, es decir, propietarios de la empresa. Por lo tanto, seguiremos en ella pero desde una posición diferente. La razón es que la empresa que fundamos como una pequeña 'startup' se ha convertido en una compañía con una capitalización bursátil de unos 25.000 millones de dólares y con una amplia cartera de proyectos. Ahora, entra en una nueva etapa: convertirse en una compañía comercial, lo que requiere otro tipo de estructura, experiencia y gestión. Nuestro punto fuerte no está tanto en esa parte comercial, sino en llevar la innovación desde la investigación hasta un punto en el que tenga valor clínico real. Es lo que hicimos en el pasado y lo que queremos volver a hacer. -¿Tiene nombre esta nueva empresa? -Todavía no. Es como la ecografía de un bebé: sabes que está ahí, pero aún no sabes si será niño o niña, ni a quién se parecerá. Además, tenemos otro «hijo», BioNTech, que todavía está en una etapa importante de desarrollo como un hijo adolescente y al que debe acompañarse hasta la madurez. En esta nueva compañía queremos empezar desde cero. Están surgiendo tecnologías nuevas —como la inteligencia artificial— y queremos usarlas para desarrollar la próxima generación de tecnologías basadas en ARN mensajero. -En estos últimos años se han centrado en demostrar el potencial de las terapias inmunológicas para combatir el cáncer. El último paso en esta dirección ha sido constatar en un ensayo fase 1 el éxito de una vacuna personalizada contra el tumor de mama más agresivo, el triple negativo, que afecta a un 15% de las pacientes. ¿Qué pasos dará ahora su equipo para consolidar esos resultados? -En realidad, el origen de nuestro trabajo no fue la vacuna contra el Covid, sino las vacunas contra el cáncer. Llevamos trabajando en vacunas personalizadas contra el cáncer desde finales de los años noventa. Desarrollar esta tecnología a gran escala llevó mucho tiempo. Antes de la pandemia ya habíamos tratado a cientos de pacientes con diferentes tumores en ensayos clínicos en todo el mundo. Precisamente esa experiencia previa fue la que nos permitió desarrollar rápidamente la vacuna contra el SARS-CoV2. En cierto modo, ese éxito fue posible gracias a años de investigación en vacunas contra el cáncer. Los estudios iniciales, como el ensayo en cáncer de mama triple negativo, son de fase 1. El siguiente paso que daremos será realizar ensayos aleatorizados de fase 2 con más pacientes. -¿Cuándo podría aprobarse la primera vacuna contra el cáncer? -No habrá una única vacuna contra el cáncer, porque el cáncer no es una sola enfermedad. Las vacunas que desarrollamos son personalizadas: se diseñan a partir de las características del tumor de cada paciente. Por eso cada tipo de cáncer requiere un enfoque diferente. Actualmente estamos en ensayos de fase 2 para cáncer de páncreas y colorrectal. Si los resultados son positivos, pasaremos a fase 3 y, si todo progresa bien, esperamos que las primeras vacunas eficaces contra determinados tipos de cáncer puedan aprobarse hacia 2030. -¿Las vacunas de ARN mensajero sustituirán a tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia? -El cáncer es una enfermedad muy compleja. El futuro en el tratamiento probablemente estará en terapias combinadas, ya sea aplicadas al mismo tiempo o de forma secuencial. Las vacunas de ARNm encontrarán su lugar dentro de ese ecosistema terapéutico, combinadas con otros tratamientos. -Durante años el objetivo de los oncólogos ha sido cronificar el cáncer, convertirlo en una enfermedad manejable. ¿Sigue siendo ese el objetivo? -Curar el cáncer es muy difícil. Actualmente el desarrollo de tratamientos se basa en lograr que el tumor se reduzca, retrasar las recaídas o mejorar la supervivencia global. En etapas muy tempranas de la enfermedad, y con diagnóstico precoz, la curación puede ser posible. En esos casos, estas nuevas terapias también podrían contribuir a lograrlo. -Después de tantos reconocimientos por parte de la comunidad científica y internacional ¿Qué supone para usted este nuevo nombramiento de la UB? -Me siento muy orgullosa y honrada por el nombramiento. Para mí es un auténtico privilegio pasar a formar parte de esta nueva familia.

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