Zygmunt Bauman, filósofo: "Una vida con sentido no garantiza la felicidad, pero hace soportable la infelicidad"
2026-03-13 - 06:13
La mayor parte de las personas en España se consideran felices y las cosas que hacen que así sea son las relaciones personales, la salud y la estabilidad económica. Encontrar la felicidad no siempre es tarea sencilla y es algo que lleva ocupando a filósofos y pensadores desde siempre. Esta es una cuestión que han tratado filósofos como el polaco Zygmunt Bauman, quien ha centrado parte de sus estudios en analizar la sociedad en la que vivimos y hacia dónde nos empuja, en ocasiones alejándonos de una felicidad que se convierte en un objetivo que se nos escapa entre los dedos. El filósofo y pensador polaco Zygmunt Bauman (1925-2017) Bauman vivió durante su juventud momentos de gran convulsión, tuvo que abandonar su Polonia natal junto a su familia tras la invasión nazi y su procedencia judía marcó su vida. Fue profesor de Sociología en Israel, Estados Unidos, Canadá o Reino Unido, donde vivió hasta su muerte; también catedrático emérito de Sociología de la Universidad de Varsovia y de Leeds. Zygmunt Bauman es el responsable de introducir en nuestras vidas el concepto de modernidad líquida (nombre que recibe también su libro publicado en el año 2000). En él destaca la fragilidad y la provisionalidad del mundo actual, señalando que nada es estable (todo es líquido), ni los empleos ni las relaciones personales. Vivimos en un mundo donde reina la incertidumbre y la felicidad pasa a ser algo escurridizo. Zygmunt Bauman y la felicidad La posesión se ha convertido en el criterio de bienestar y la felicidad ha sido desplazada por el consumo, que proporciona una felicidad inmediata, pero no duradera. Bauman propone pensar en alternativas que fomenten un bienestar estable y duradero. La felicidad pasa de ser un producto a un compromiso, una creación de sentido en la vida cotidiana que hay que trabajar para obtener, a través de la meditación, del trabajo conjunto o las relaciones sociales. Para Bauman, la felicidad es una responsabilidad personal, estar dispuesto a afrontar las dificultades de la vida. La felicidad no se alcanza por tener una vida libre de problemas, sino que "una vida feliz viene de la superación de los problemas, de la lucha contra los problemas, de resolver las dificultades". Considera que "la felicidad no puede ser prometida por ninguna forma de organización social; solo puede ser perseguida individualmente" porque, en un mundo cambiante, lo único que podemos mantener estable es nuestro trabajo interior. Esto, por desgracia, no asegura la felicidad, algo de lo que el autor también se hace eco en una de sus sentencias más conocidas, puesto que afirma que "Una vida con sentido no garantiza la felicidad, pero hace soportable la infelicidad". Señala que la felicidad reside en el ser, el amor, la amistad y el sentido de vida, no en el tener; también que la felicidad radica en no perder la esperanza de llegar a ser felices.